jueves, 11 de diciembre de 2014

Para los más bichos, una gran defensa, las vacunas.

Ayer acudí con mis chicos al, I Encuentro 2.0 “Para los más bichos, una gran defensa”, organizado por Sanofi Pasteur MSD. Me enteré a través de Madrefera, y la ponente fue la doctora Amalia Arce, pediatra, responsable de E-Salut de la Fundació Hospital de Nens de Barcelona, y bloguera. Me encantó conocerla, su visión de la medicina me convenció, no sólo por su formación y experiencia como profesional, también porque es mami y sabe entendernos, además tiene un blog muy interesante donde comparte experiencias y conocimientos.



Estuvo hablándonos sobre las vacunas, analizamos las posibles causas que pueden llevar a unos padres a decidir no vacunar a sus hijos, las dudas que nos pueden causar, y el porqué vacunar a nuestros hijos.

Una cosa está clara, los padres somos los responsables de la salud de nuestros hijos, y tenemos la obligación de estar bien informados. Tenemos varias fuentes de información, Internet nos abre un amplio abanico que no siempre es fiable…¡Mucho cuidado! Hemos de recurrir a webs oficiales, contrastadas. Hay dos que informan a nivel estatal:
  •  La Asociación Española de Pediatría, ver link
  •  La Asociación Española de Vacunología, en su web 

En cuanto a qué vacunas hemos de comprar y cuáles no, informaros en vuestro Centro de Salud, ya que cada Comunidad Autónoma lo gestiona diferente. Dejadme que os haga una reflexión, el hecho que una vacuna entre o no entre, no va en función de la eficacia o importancia de la vacuna, como todo…depende de el dios dinero y de la gestión que se hace de él.

Como complemento a la inmunización natural de la lactancia, la vacunación está demostrada como herramienta más eficaz y efectiva para que el bebé pueda hacer frente a innumerables enfermedades prevenibles propias de su edad. La Dra. Amalia Arce recuerda que “la vacunación en edades tempranas ha salvado millones de vidas. Para los más pequeños, las vacunas son tan importantes como la alimentación y el ejercicio físico. Gracias a ellas podemos mantener sanos a nuestros hijos al protegerles frente a los principales virus y bacterias que causan enfermedades graves. Las vacunas activan las defensas y nos ayudan a defendernos de los microorganismos.”

Para los más reticentes, creo que es importante resaltar que gracias a las vacunas se han podido erradicar enfermedades graves como la viruela. Igual pensáis que es mejor que el niño pase por enfermedades como la varicela, que total sólo pasa unos días pachuco y con “pupitas”, pero no sabemos qué grado de la enfermedad puede llegar a tener nuestro hijo, como en todo hay niveles, y una complicación puede ser peligrosa. Posiblemente no lo sepamos porque no conocemos casos, pero siguen muriendo niños y adultos a causa de enfermedades que se podrían prevenir con vacunas (polio, tétanos, meningitis, tosferina, difteria…). Otra curiosidad, que por lo menos yo desconocía, es que está demostrado que algunas vacunas previenen algunos tipos de cáncer ( hepatitis B previene la cirrosis y el cáncer de hígado, Sarampión previene enfermedades neurodegenerativas).

Una evidencia de la eficacia de las vacunas que resalta la Dra. Arce es que “cuando se introduce una vacuna desciende en picado la enfermedad, y cuando la cobertura de la población es alta la enfermedad tiende a desaparecer”. En la actualidad, los índices de vacunación para vacunas sistémicas pediátricas están por encima del 95%.

Otro aspecto que puede llevar a dudar es el riesgo que pueden tener frente a las ventajas, pues bien, las vacunas se encuentran entre los productos más seguros usados en Medicina, y sólo se aprueban después de haber sido sometidas a rigurosos controles y estudios. Las vacunas pueden provocar algún efecto adverso; sin embargo, la mayoría de ellos son benignos, transitorios y controlables (mis hijos como mucho tienen un poquito de malestar y algo de fiebre, con paracetamol he controlado las molestias).

Os he hecho un resumen de lo que hablamos en el encuentro, espero que os haya sido útil.  A la organización del evento le doy un 10, nos cuidaron mucho, a las mamis y papis, y por supuesto a los peques, que se lo pasaron en grande!



Fue una lástima no poderme quedar a la segunda parte, Primeros Auxilios. El tiempo se echaba encima…y mis hijos a partir de las 19:30h se transforman, pasan de adorables niños a monstruitos pesados deseando bañito, cena y cama.
Si tenéis la posibilidad de acudir a siguientes ediciones del evento, os lo recomiendo.
Por cierto, nos regalaron el libro Diario de una mamá pediatra de la Dra. Amalia Arce (Ed Grijaldo)...Menudo regalazo!!! Gracias.


Un abrazo

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Miércoles Mudo - Llega la Navidad

Llega la Navidad

martes, 9 de diciembre de 2014

Tarta de Queso

El sábado fue el cumple de Pablo, 3 añitos ya...cómo pasa el tiempo! 

Comimos fuera con la familia, pero el pastel en casa...qué quieres que te diga, para mi hay cosas que mejor en casa, como soplar las velas con el cumpleaños feliz.

Decidí hacer una tarta fresquita y algo ligera (y salir del chocolate, que aunque me chifla, de vez en cuando apetece cambiar).

Demamis Tarta de Queso
¿Tiene buen aspecto, verdad? Pues estaba riquísima, y no porque lo diga yo, todos los allí presentes me felicitaron...excepto el cumpleañero que no estaba para tartas con tantos regalitos.

Os paso la receta, que como las anteriores es fácil, rápida de hacer y está buenísima!

Tarta de Queso

Ingredientes:
- 1 paquete de galletas María
- 500gr de queso para untar 
- 3 sobres de cuajada
- 100gr de mantequilla
- 50gr de azúcar
- 1/2 litro de leche
- casi un tarro de mermelada de frambuesa (o de fresa)

Precalentar el horno a 180ºC. Mientras tanto tritura las galletas en la picadora (si no tienes lo puedes hacer con un tenedor, aunque es agotador).
Funde la mantequilla y cuando esté líquida mézclala con las galletas trituradas, hasta obtener una masa fina. 
Viértelo en el molde (mejor que sea demontable) y cubre la base, si el molde no es muy grande también puedes cubrir las paredes del molde. Aprieta bien para que quede compacto.
Bate el queso con el azúcar, la leche y los polvos para hacer cuajada hasta que la masa quede sin grumos.
Viértela en el molde con mucho cuidado para que no suba la base de galleta.
30 minutos de horno.
Cuando esté cocida sácala del horno, deja que se enfríe un poco. Pasado un rato, métela en el frigorífico unas 4 horas.
Desmolda la tarta y cúbrela con la mermelada... ¡y a disfrutar!!

Espero que os guste.

Un abrazo
 

jueves, 4 de diciembre de 2014

Valientes luchadoras

El lunes fue un día diferente, de esos días que aprendes, que ves cosas que te enseñan, días que te hacen madurar.

Una persona cercana a mí, me propuso acompañarla a su sesión de quimioterapia. Son 3 horas (4 en este caso porque también le pusieron hierro).

Creo que nunca os he contado que antes de quedarme en paro y pasar a ser mami-ama de casa a tiempo completo (o sea que el concepto “en paro” es poco descriptivo), era delegada comercial en un laboratorio farmacéutico que entre otros productos tenía quimioterapia para el cáncer de mama, así que del tema sé un poquito. Afortunadamente, no había vivido ningún caso cercano de cáncer. Mucho había leído, y mucho había hablado pero más en términos científicos, para poder vender e “informar” a mis clientes (oncólogos).

Llegué al hospital, hospital al que durante años había ido en busca de negocio, y me sentí como en casa (muchas horas de espera había pasado allí), hay gente que le incomoda o le pone nerviosa ir a estos sitios, a mi no. Fui directa al edificio de maternidad, que es donde está la planta de Oncología para cáncer de mama. Nada más poner un pie en la planta, mi cerebro hizo que mi visión cambiara, vi cosas que hasta entonces no había visto, todo tomaba una nueva dimensión. Cuando salí de allí, al cabo de 4 horas entendí lo que había pasado. Años atrás, necesitaba ponerme una coraza para ser fuerte, para no salir del hospital llorando (al principio, más de una vez me había metido en el coche a llorar), soy muy sensible, y la empatía a veces me traiciona. Ahora no, ahora era Paloma, la persona, la que estaba allí acompañando a esa mujer fuerte y luchadora con la que iba a pasar unas horas mientras “le enchufaban” la quimio. Como cambian las cosas, y más cuando hay sentimiento.

La sala de espera estaba llena de mujeres de diferente edad, nivel cultural, social, raza, buena o mala persona…El maldito cáncer no hace distinción, todos somos iguales para él.

Muchas tenían un aspecto físico similar, caritas de luna, con poquito o ningún pelo, algunas hinchadas, unas con pañuelo, otras con peluca y otras luciendo su bonita cabeza… Las miradas eran diferentes, pude palpar el miedo en algunas, cansancio en otras, y en otras la fuerza que las lleva a luchar día tras días. Me sorprendió el “buen rollo” que transmiten algunas, las que deciden tirar para adelante, cueste lo que cueste pero con una actitud positiva, con una sonrisa en la cara y un “a por ello”. Esa es la actitud, aunque imagino que ya no sólo depende del tipo de personalidad que tengas, todos tenemos días, y por otra parte, la químio no es agua del Carmen, no nos equivoquemos, es pura química con sus efectos secundarios correspondientes, y no todos los cuerpos reaccionan igual.

Esto me lleva a un tema delicado, pero que a veces no pensamos. Intentamos animar, y a veces metemos la pata, y no nos damos cuenta del daño que les podemos hacer. Mejor no decir nada a decir cualquier cosa, seamos sensibles. No vale contarles casos (nuestro o de alguien conocido) del palo, “ uff a fulanita le fue fatal” “uy necesitó ayuda psicológicla” bla bla bla…

Cada uno es un mundo, hay muchas variables que intervienen, no hay dos casos iguales, a cada paciente le ponen el esquema de tratamiento (combinación de diferentes quimios)que el/la onco considera en función del tipo de cáncer, estado, paciente… No tienen nada que ver los tratamientos de antes con los de ahora, incluso hay más fármacos para paliar las posibles molestias o daños colaterales que la quimioterapia pueda causar, y por otro lado, no nos olvidemos que cada vez más tenemos a nuestro alcance más conocimiento sobre tratamientos alternativos que nos pueden ayudar. Así que a dar fuerza y ánimo, que para dar lo contrario no hace falta que les ayudemos.

Admiro a esas personas valientes, luchadoras, fuertes, que saben que el camino es duro, que pueden caer pero que se levantan, que ponen una sonrisa para no preocupar a los suyos.


Gracias por compartir esas horas conmigo, por permitir conocerte algo más y por hacerme crecer.

Un abrazo, y a valorar lo que realmente importa, dejemos lo superficial a un lado.


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Miércoles Mudo

Preparando regalitos de Navidad

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Miércoles Mudo

14 Febrero 2014 Ilusión, Felicidad, Amor

martes, 25 de noviembre de 2014

Hoy, Brownie rico rico...

¡¡Empiezo la semana golosa!!¿No os comeríais un pedacito de brownie? Mmmmmh....

Siempre que hago esta receta alguien me la pide, y con eso de "ya te la pasaré", nunca la comparto. Así el secreto es mío! Pero hoy estoy generosa, y voy a daros esta receta fácil, rapidísima y buenísima, ideal para hacerla ante una visita imprevista o cuando quieras preparar un postre, por ejemplo.

6 minutos en el microndas y listo! Siento no poderos poner una foto digna, pero Murphy, no sé por qué, siempre me ronda... Y hoy, mi micro ha decidido no girar más, así que el aspecto del brownie ha quedado algo raro, pero lo importante, el sabor, ha quedado rico, rico!




Vamos allá, los ingredientes que vas a necesitar son:
- 200gr de chocolate negro
- 50gr de azúcar
- 1 vaso de nata líquida
- 150gr de nueces
- 3 huevos

Fundimos la mitad del chocolate con la nata, 2 minutos al micro al 50% de potencia. 
Batimos las yemas con la mitad del azucar hasta que estén espumosas, luego añadimos el chocolate y las nueces troceadas.
Si tu molde no es de silicona, engrásalo con mantequilla.
Montamos las claras con el resto del azucar hasta que estén firmes y las incorporamos a la mezcla de chocolate.
Llenamos el molde y lo introducimos en el micro 6 minutos al 100% de potencia. Lo dejamos entibiar, y lo desmontamos sobre una rejilla.

Si eres golosa puedes fundir chocolate y cubrir el pastel. A mi me gusta más acompañarlo con una bola de helado de vainilla...me encanta!!

Ya me diréis qué tal, y si queréis aportar alguna idea para hacerlo más rico, estaré muy agradecida!!

Un abrazo

viernes, 21 de noviembre de 2014

Y tú, ¿Qué Rey Mago eres?

Seguro que muchos de nosotros ya estamos cumpliendo nuestras funciones de Rey Mago o Papá Noel, o ambas (menudo trabajo). Y seguro que más de uno nos hicimos el firme propósito el año pasado de no volver a caer en el error de dejarlo todo para el último minuto, y buscar como locos el “juguete de moda”, que como no, nuestro peque también quería.

Hoy me gustaría hablaros de los juguetes. Hay quien no le da importancia, pero para mí son un pilar importantísimo. Seguro que todos guardáis en la memoria un recuerdo de aquel juguete que os acompañó durante vuestra infancia. Y es que los juguetes no sólo sirven para “jugar”, como algo trivial.

Jugar tiene un significado muy amplio, ayuda al bebé o niño a desarrollar áreas cruciales para su futuro: afectividad, sociabilidad, inteligencia, crecimiento armónico del cuerpo.

Podemos diferenciar diferentes etapas en el desarrollo del niño a la hora de elegir un juguete: 0-12 meses, 1-3 años, 3-5 años, 5-8 años, 8-12 años, y más de 12. Cada etapa tiene sus cositas, y como padres, creo que tenemos la responsabilidad de ayudar a nuestros hijos en su desarrollo (cada uno con su idiosincrasia), y el juguete es un gran aliado.

Cuando llegan estas fechas, o cuando queremos regalarles algún juguete, tenemos siempre el mismo dilema, sobre todo cuando son pequeñines y aún no expresan lo que quieren, ¿qué les regalamos?...no es fácil elegir.

En la web Juguete Seguro, que por cierto, me ha parecido estupenda, podéis encontrar mucha información y formación (porque ser padre y saber de todo no es fácil). Recomiendan hacerse 3 preguntas: qué tiene, qué quiere y qué necesita, así como tener presente las peculiaridades del niño. Me parece importante porque a veces no tenemos en cuenta estos aspectos y el niño acaba con más de lo mismo, con algo que en el fondo sabemos que no es de su interés pero que a nosotros nos gusta y sabemos que acabará arrinconado.

Yo siempre tengo un dilema, los iconos dónde pone “ A partir de tal edad”. Vamos a ver, ¿se refiere que a partir de tal edad el niño es capaz de jugar, de disfrutar con el juguete, vivir una experiencia placentera que le lleve a desarrollar habilidades, reproducir roles, etc o se refiere a que el niño puede manipularlo porque el juguete sigue la normativa (en nuestro caso europea)? Lo digo porque seguro que nos ha pasado regalar algo con toda la ilusión del mundo, y el niño ignorarlo, y pasado un buen tiempo éste transformarse en el mejor amigo del mundo mundial.

Edad recomendada


Pues bien, he estado buscando información, y todavía no lo tengo del todo claro. 

Según la directiva 2009/48/CE sobre la seguridad de los juguetes,
 el “destinado a” : expresión utilizada para indicar que un padre o supervisor puede suponer razonablemente que un juguete, por sus funciones, dimensiones y características, se destina al uso de niños del grupo de edad que se indica.
Si nuestro peque tiene menos de 36 meses hemos de prestar especial atención al símbolo (incluirlo) y las palabras “no es conveniente para los niños menos de 36 meses” acompañadas de la señal de peligro. Veo muy presente el tema de la seguridad, entonces entiendo que el “A partir de “/ “destinado a “ va un poco por ahí, y debemos ser nosotros quién conociendo al niño, sus destrezas, motivaciones, etc elijamos. Los juguetes que no están destinados al grupo específico de edad pueden llegar a provocar les lesiones.



Así que tomémonos el tema en serio, una mala elección puede traernos algún susto y alguna experiencia desagradable, pero una buena elección hará que nuestro peque disfrute, aprenda y crezca feliz, y puede que el día de mañana guarde en su memoria un dulce recuerdo. Y, no nos olvidemos que el mejor regalo que podemos hacerle a un niño es jugar con él, dejar de lado nuestras preocupaciones y obligaciones, quitarnos el disfraz de adulto y volver a la infancia.

¡Que disfrutéis jugando!


miércoles, 19 de noviembre de 2014

Miércoles Mudo

Jugando a ser papá

lunes, 17 de noviembre de 2014

Mamá hoy está triste

No sé qué me pasa…será que hoy estoy triste. Hace mucho tiempo que no me sentía así… También es cierto que hace mucho que no tenía tiempo para mí, para oír mis propios pensamientos.

Ilustración del libro El Monstruo de los Colores. Ed. Flamboyant

Me he dado cuenta que soy lo que antes de ser madre decía que no sería. La típica mamá que vive por y para sus hijos, que prefiere estar con ellos a dejarlos un par de horas para ir al gimnasio (antes en mi cabeza no cabía poder vivir sin ir 3 días a la semana al gym), que prefiere ir de compras para ellos a mirar cosas para mí (con lo que tengo voy tirando), que hace primero todo lo de los demás y luego, si queda tiempo lo mío, como salir a la calle y siempre dejarme lo mío…cualquier día salgo en pijama… Una serie de cosas que las hago por amor, porque me sale hacerlas así, no es ni mejor ni peor, pero que a veces pasan factura.

He intentado ir a correr, pero siempre pasa algo, y la verdad, el estar aún con la lactancia no ayuda, y además, saber que están ahí mis tres chicos y yo sola…pues no sé, como que prefiero estar con ellos…ya ves.

No sé qué me pasa…llevo demasiados días, ya va a hacer 13 meses durmiendo poco, y eso me sienta muy mal. Al principio a la gente cercana le sabe mal, le das lástima he intentan compensar un poco tu agotamiento, luego parece como que te has de ir acostumbrando, y no. Yo tengo días de todo, días que me siento supermamá puede con todo lo que le echen, y días que me arrastro, que siento que en mi cuerpo no queda energía ni recursos en mi cabeza para hacer frente a cosas cotidianas.

Ilustración del libro El Monstruo de los Colores. Ed. Flamboyant

Igual estoy cansada, no sé, pero este cansancio me hace sentir triste, tengo ganas de acurrucarme y taparme con el edredón y dejar que pase el día, despertar y que sea mañana, y verlo todos con mis ojos de supermamá. Hoy no puedo. Tengo ganas de recoger a los niños a las 16:30 y que me abracen, pero a saber de qué humor salen hoy. Y que llegue mi marido y sin decirme nada me abrace y no me suelte.

Hoy quiero ser yo la que recibe cuidados y mimitos, quiero abrazos y besos, quiero dejarme llevar y no ser yo la que dirija la orquesta…una postura caprichosa quizá, pero así me siento hoy…

Siempre hay un detonante, quizá fue una discusión como tantas otras que tenemos los padres, quizá fue lo que él dijo, o lo que yo dije…quizá, no sé. Me siento que fallo, que la relación de pareja es difícil, que no puedo con todo, hoy no…soy la sombra de lo que fui.

Y quiero meterme en la cama, esconderme.

¿Por qué estoy así? Tengo unos hijos y un marido maravillosos que amo con locura , un proyecto a punto de despegar…Será el cansancio, la falta de sueño…espero. Y encima, soy de tener pocas amigas, y por cosas de la vida, las 3 están fuera de mi ciudad, y hoy las necesito. Necesito un abrazo, un “no pasa nada”.
Supongo que todas tenemos días así… ¿os pasa? ¿qué hacéis para solucionarlo?

Perdonar hoy mi poca gracia.

Un abrazo


miércoles, 12 de noviembre de 2014

La importancia del NO y los límites

Ayer, por una monería que ha empezado a hacer mi hijo, empecé una conversación muy interesante con la directora de la guardería. Resulta que ahora el peque (12 meses) dice que no “no-no-no” y mueve el dedito índice con mucha gracia a la vez. Yo le comenté que a lo mejor le digo demasiadas veces que no al día, a lo que ella me respondió que eso estaba muy bien, que se han dado cuenta que hay muchos bebés-niños que no reaccionan bien a un “no” dicho por las educadoras porque en casa no se lo dicen.



El tema da para mucho, y las consecuencias pueden ser muy graves, véase el programa “Hermano Mayor” de Cuatro. Me quedo entre aterrada y alucinada. ¿Cómo puede ser que una relación padres-hijo pueda acabar así? Afortunadamente, los casos que ahí se ven son casos extremos, espero que muchos de nosotros no los tengamos que vivir. Debe ser durísimo, y como padre-madre imagino que te has de cuestionar muchas cosas, como “¿en qué he fallado?”. Creo que hay que diferenciar los casos donde el hijo tiene alguna alteración psicológica, a los que han perdido totalmente el respeto a sus padres, y se han vuelto tiranos, egocéntricos y egoístas. Pero para llegar a ese extremo, seguro que hay una historia previa.


Sin irnos a los extremos, los especialistas aconsejan a la hora de poner límites tener en cuenta la edad evolutiva del niño, las necesidades de afecto y cómo es el niño.

Los límites son nuestros, y sus aliados, ya que ayudan a crecer al niño y forman parte de su aprendizaje y desarrollo. Éstos deben ser: coherentes, consistentes y los hemos de trabajar de manera consensuada entre padre-madre-colegio.

Un niño que busca el punto donde transgredir los límites que le ponemos no quiere decir que sea “malo” o desobediente, forma parte de su aprendizaje. Pero ¿cuáles son los síntomas que nos llevan a poner alerta por falta de límites? Trastornos del sueño, bajo rendimiento, lloro y trastornos de la conducta.

Esta información la podéis encontrar aquí, es la web FAROS, del Hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona, un portal de salud que me da mucha confianza.

Y ahora, como madre digo. Bien, pero no es tan fácil. Con un bebé, creo que hasta los 2 años, la cosa es pesada pero se puede manejar bien. Repetir, repetir, repetir hasta que te cansas de oírte, los límites los ponemos como medidas de seguridad, “no toques esto”, “no metas los deditos en el enchufe”,… o por educación “no se come con los dedos”, “no se grita”, "no se pega"… Y a partir de los 2, “La querida adolescencia de los 2” la cosa se complica. Entre el “yo solito” y “no quiero” acabas loca. Y a medida que crecen sus argumentos para desmontarte son mayores. Y para darle más emoción, saben cómo hacer que papá y mamá se enfrenten. Son tan inteligentes que nos tienen el número cogido a cada uno, saben cuáles son nuestras debilidades y ahí que van.

Ante este panorama la teoría es muy clara, pero hay veces que, yo por lo menos fallo como madre-educadora. Un ejemplo, cuando el pequeño se ha quedado dormido, y al mayor le digo “venga, vamos a recoger que en 5 minutitos vamos a la cama” pueden pasar dos cosas, o que responda como esperas, recogemos de manera amigable, besito a papá y a soñar con los angelitos, o que empiece con el “no quiero”. Yo lo temo, es entonces cuando suavizas el ambiente y le animas a hacerlo contigo, pero levantas la vista del suelo y ves que ahí está, de brazos cruzados y “que no quiero ir a dormir”. ¿Qué haces? En mi caso, dejo de recoger para que él empiece pero es entonces cuando sabiendo lo que va a pasar, él lanza un grito “¡¡¡que no quiero!!!” y empieza a llorar. Peligro, me va a despertar al otro, estoy agotada, se va a liar, son ya las 21h y mañana le va a costar despertarse…total que acabo recogiendo yo…batalla perdida.

¿Qué haces en esos momentos delicados? Es difícil. Sabes lo que deberías hacer pero a veces los daños colaterales pesan más.

Supongo que a medida que se hacen mayores la cosa se hace más complicada, pero todo lo que vayamos consiguiendo ahora nos facilitará el día de mañana. Y está claro que ganarse el respeto de ellos no es a base de dárselo todo, pero tampoco nos hemos de imponer de manera drástica a todo con noes y límites excesivos, hemos de dejar que vayan construyendo su personalidad y que lleguen a tener criterio propio. Ayudarles a ser buenas personas el día de mañana, a ser respetuosos, que sepan manejarse bien ante la frustración.

Un abrazo


martes, 11 de noviembre de 2014

CAMBIO DE IMAGEN

¡Muy buenos días!

Hoy me he decidido ha lavarle la cara al blog y maquillarlo un poquito. Ya hacía tiempo que tenía ganas de un cambio de imagen... 



Ya sabéis que soy novatilla en esto, y que no tengo mucha mano, pero yo insisto que seguro que algo conseguiré.

Os quería pedir vuestra opinión, ya que sois vosotras y vosotros, los lectores, los que os tenéis que sentir cómodos leyendo.

Así que, ¿os animáis y me dais vuestra opinión? Para mi es muy importante.

Espero que os guste, y si no, se aceptan todo tipo de sugerencias.

Un abrazo!

viernes, 7 de noviembre de 2014

Controlados por el check azul

Mucho se está hablando estos días del doble check azul de Whatsapp. La verdad es que yo me enteré de la novedad ayer, tener a los 2 peques en casa enfermos no ayuda mucho a estar conectada con el mundo exterior.


He leído un artículo que me ha dejado un poco sorprendida, ventajas e inconvenientes del nuevo "check azul".

Pues vamos apañados si por algo así hemos de discutir! Y en varios artículos he visto que hablan de cómo desactivar este diabólico doble check azul.

Vamos a ver…desde mi punto de vista no hay para tanto. Es más, veo más ventajas que inconvenientes. Cuántas veces te quedas con la duda si habrá visto o no el último mensaje! Sobre todo cuando muchos estamos cogiendo, para mi, la mala costumbre de decirlo todo por este tipo de mensajes…y eso tiene sus riesgos: malas interpretaciones, errores… Y más, teniendo en cuenta que muchos abreviamos para ir más rápido, o nos dejamos preposiciones o artículos, y qué decir de las comas, que parece que están ahí tan rícamente, pero que pueden cambiar mucho el significado de la frase, por no decir que a veces cometemos errores ortográficos. Por otro lado, no siempre la culpa del malentendido la tiene el que envía, cuántas veces estamos en la calle, en el supermercado, en la farmacia, en el cole de los niños, en medio de una reunión… y echamos un vistacillo rápido al móvil, tan rápido que no nos hemos dado cuenta del contenido del mensaje, o incluso, a veces, vemos que tenemos un mensaje y nos decimos “luego lo contesto” y ese luego nunca llega.

Saber si el receptor lo ha leído o no, puede llegar a ser crítico. Imaginemos una situación tonta, le pedimos a nuestra pareja que vaya él a la compra antes de llegar a casa, incluso le mandamos la lista. Un check, vale ha salido el mensaje, 2 checks genial su móvil lo ha recibido, hasta aquí si no te manda un “ok” no sabemos si lo ha leído o no, te has de arriesgar, o esperas a que llegue a casa o te adelantas, seguro que te dice “lo siento cariño, no he visto tu mensaje, he estado muy liado”. Pero ahora no, si el doble check está azul podremos dar por hecho que lo ha leído, y ya no habrá escusa que valga.

Menos mal que esto no lo teníamos cuando mi marido y yo éramos novios. ¿Os imagináis? Primeras semanas de coqueteo, mensajito va, mensajito viene, y ese sufrimiento. "a ver si lo ha leído, ¿por qué no me contesta? ¿es que ya no le importo? ¿estará con otra?...¿lo hará a propósito?...¿le habrá pasado algo?” uy, quita, quita…menuda pereza. Y lo bonito que era mirar al móvil cada 10 minutos, por si acaso había algún mensajito suyo, y en cuanto veía el sobrecito en la pantalla se me ponía una sonrisa tontita en la cara…¡aix las cosas del querer!

Y por supuesto, esta novedad les vendrá muy bien a los papis de adolescentes que empiezan a salir... (pobres, nosotros lo teníamos más fácil, pero eso queda entre nosostros).

La verdad es que cada vez tenemos menos intimidad, y libertad no digamos. ¿Dónde está el límite? No lo sé. Lo que está en nuestras manos es como nos tomamos las cosas, así que calma, y si el asunto es muy importante, llama.


Un abrazo

jueves, 6 de noviembre de 2014

Mi Post Perdido

Soy novatilla en eso del mundo 2.0. y de hecho, no soy muy hábil con la tecnología, lo justito para ir tirando. Así que no me extraña que me pasen cosas raras, a veces tengo la sensación que en mi ordenador viven duendes juguetones que a veces me hacen desesperar (cada vez menos, eso si).



Ayer viví una de esas situaciones un poco surrealistas. Me di cuenta que uno de mis post había desaparecido, estuvo colgado más o menos una semana, de hecho fue leído (espero que por alguna de vosotras ;) ). Me quedé muy sorprendida ya que no podía entender qué estaba pasando. Lo compartí en Google+, Facebook, Twitter… como de costumbre, lo comprobé y ahí aparece el link del post…comprobé y me dirigía a una página de mi blog donde aparece el siguiente mensaje:

La página que estabas buscando en este blog no existe.

Me quedé muy sorprendida¡¡¡ ¿pero qué ha pasado?!!! Estuve dando vueltas y vueltas y no encontré respuesta. Hoy la posible respuesta me la ha dado Michele de Diario de Mujer. Gracias, gracias y gracias. Creo que has dado en el clavo, sino es así…no entiendo na de ná. Resulta que estuve cambiando cositas del blog, he decidido abrir una página nueva dentro del blog para hablar de otros temas, en este caso de recetas facilísimas y rápidas (por supuesto ricas). La cosa es que posiblemente al hacer cambios el sistema haya borrado el post, de hecho yo lo tenía como entrada y ahora está como página en estado borrador.

Me sabe mal porque me gustaba el post, y obviamente el dichoso Murphy rondaba cerquita. Tengo la costumbre de escribir en Word y luego con un sencillo “copia y pega” lo paso al blog…¿qué pasó esta vez? Pues sí, lo escribí directamente, así que no tengo copia.

Para los que os habéis dirigido y no habéis encontrado nada, reflexionaba de cómo cambia la cosa cuando tienes hijos. Hay etapas un poco esclavas, que no tienes tiempo para nada. Y cuando consigues disfrutar de unos minutillos de calma, un simple café, ir al baño sin que te sigan, charlar con una amiga por teléfono sin interrupciones del tipo “¿quién es? Quiero hablar”, ponerte mascarilla en el cabello… se convierten en un auténtico placer. Son pequeñas cosas que antes eran cotidianas, que de repente se convierten en un auténtico lujo. Y cuando puedes disfrutar de ellas…mmmmh las disfrutas con mucha intensidad, y luego te quedas como nueva.

Conclusión, todo con copia, que nunca se sabe. Y luego está claro, se aprende probando, equivocándose, preguntando. Espero que la próxima vez que me atreva  a toquitear, no tenga este tipo de consecuencias.

¿Os han pasado este tipo de cosas, o sólo me pasan a mi? Si es así, tendré que replantearme alguna cosa.


Un abrazo

miércoles, 29 de octubre de 2014

MIÉRCOLES MUDO - Meditar

Empatía entre mamis

La estaba escuchando con atención, empatizando con ella, y me di cuenta que muchos días ella podía ser yo misma. 

Las horas de parque unen, y al final acabas haciéndote amiga, si se puede decir así, de mamis que llevan a sus hijos al parque ( a veces también de canguros, abuelas, tías...).

Allí estaba ella, desahogándose, vomitando toda la tensión que tenía acumulada. Mamá de 2 mellizos de 3 años, trabaja dentro y fuera de casa, y sin ayuda... Hace días me la encontré en el ambulatorio y me pareció que tenía mala cara, como muchas veces me pasa a mi, pensé que habría pasado mala noche, pero algo me inquietó.

Cuatro días más tarde ahí estaba ella, con los ojos llenos de lágrimas, haciendo un esfuerzo por mantener el tipo. Nos encontramos las dos familias al completo.

Mientras yo la escuchaba, observaba la actitud de su marido. Me dio la sensación que los dos hacían una lectura de los hechos muy distinta. Y me dio pena, no sé si por ser madre, por verme en algunas cosas reflejada en ella o por empatía, vi que estaba al límite de sus fuerzas y que su marido lo contaba como una anécdota, y como diciendo que ella no sabe llevar a los niños.

¿Cómo?????? Me molesta, y mucho, cuando alguien opina sin vivir la misma situación. Claro, el papá sabe mucho del tema. En este caso, él se va por la mañana a trabajar, va al gimnasio, vuelve a trabajar, y cuando llega a casa los niños ya están bañados y cenados. Que son dos y tremendos! Y que ella va directamente del trabajo a recoger a los niños al cole, a la compra si falta algo en casa mientras los niños le montan espectáculos gratuitos en el súper, competición clara a ver quién desquicia más a su madre. Que a ella le estresa saber que no lleva como debería ni su trabajo ( tendría que dedicar tiempo a actualizarse, hacer algún master) ni su casa ( se va amontonando la ropa por planchar, lavar, coser algún botón, la cena...), la tensión suma y sigue.



Llegué a la conclusión que muchas veces damos señales de que estamos cansadas y necesitamos ayuda, demasiado sutiles. Creo que hemos de pedir ayuda clara, y sí, el padre de las criaturas debe ayudar. No pasa nada por delegar funciones. Ya vale de mujeres que lo quieren hacer y controlar todo. Que colaboren, y si no lo hacen como nosotras queremos, es igual, no se acaba el mundo.

Otra conclusión fue que ayuda y mucho ver que no estás sola. Aunque las características de cada una sean diferentes, todas (o casi todas) a veces sentimos arrastrarnos por cansancio, o de manera puntual despotricamos contra pareja-madre-suegra, o sabemos que no vamos perfectas (depiladas, teñidas, manicura, etc), o te sientes fatal porque has perdido los nervios y le has reñido "en exceso" al peque... Si hablamos con otras madres, vemos que no somos un bicho raro. Incluso nos podemos llegar a reír de nosotras mismas, y de verdad, sienta de maravilla. Luego te vas a casa mejor, con otra predisposición.

¿No os ha pasado alguna vez sentiros un patito feo, y ver a todas las madres del cole o parque, monísimas de la muerte?...Todas tenemos días, ¿verdad?


Un abrazo

miércoles, 22 de octubre de 2014

MIÉRCOLES MUDO - Sonido del mar


Primer añito




A estas horas, hace un año, Teo ya estaba en mis brazos. Es increíble con qué intensidad recuerdo cada momento.

Me desperté a las 7 de la mañana con contracciones, cada vez eran más intensas y seguidas. Me duché, me vestí y empecé a despertar al papá, que dormía plácidamente. Lo conseguí y le dije que estaba de parto, "¿seguro?" fue su respuesta, "siiiiiii". Fue veloz, se duchó, vestimos a Pablo que con casi 23 mesecitos no sabía la que se le venía encima. Su mundo iba a cambiar pronto, muy pronto.

A las 8 de la mañana Pablo ya estaba en la guarde, el papá llegó a casa en un suspiro (la guarde está a 2 minutos de casa), yo ya estaba lista, la bolsa con las cositas del bebé, mi bolsa, un detallito para cuando Pablo viniera a ver a su hermanito... y el papi me dijo que si podía desayunar, valoré la opción y le dije que sí. Creí que entendía que estábamos en una situación de emergencia, que sería algo rápido, y de repente le veo sentado en la mesa del comedor, con su taza y galletas, encendiendo el ordenador, yo con las contracciones cada 4 minutos "¿Perdona? ", y me dice "voy a ver el correo del trabajo"..."estoy de parto!!!!!". Creo que estaba tan nervioso que fue incapaz de reaccionar. 

A las 8:45 llegamos a la Clínica. Qué diferente fue un parto del otro. La experiencia en estos casos hace mucho. Conocer la clínica, los protocolos, lo que duele o no que te pongan la epidural, que te rompan la bolsa (en ningún caso he roto aguas)... La diferencia fue el factor miedo. Con el segundo disfruté más porque sabía como era todo, la sala de partos no me pareció tan fría, sabía lo que quería decir empujar cuando estás bajo los efectos de la epidural, eso si, en una postura nada natural para empujar, sabía que si me ponía a temblar era por los efectos de la epidural, que no pasaba nada... 


Cuando estaba embarazada del segundo en alguna ocasión pensé si sería posible quererle tanto como al primero. Si sería capaz de cubrir las necesidades afectivas de ambos... Y sí, es posible. Me sorprende la capacidad de amor que tenemos. Como pasamos rápido de pensar en nosotros a pensar primero en ellos, y en muchos casos sólo en ellos.

Con el primero la emoción, el nerviosismo, la novedad, el amor...hizo que su llegada fuera mágica. Y con el segundo, pues igual, aunque en mi caso la gran diferencia fue que el hecho de conocer, hizo que disfrutara mucho de cada momento.

Me estoy emocionando pensando cuando me pusieron a mi pequeño en el pecho, se me llenaron los ojos de lágrimas,estaba feliz, hubiera parado el tiempo para disfrutar más de esa sensación, de ese momento piel con piel tan tierno y natural. Luego lo cogió el papi, que imagen tan bonita...

Estudiamos cuidadosamente como debería ser el momento de presentar a los hermanos. Para evitar celos y posibles reacciones que no deseábamos, decidimos que lo mejor sería que Pablo llegara a la habitación cuando Teo no estuviera al pecho. ¿Y qué pasó? todo lo contrario, llegó cuando Teo estaba mamando. La reacción de Pablo fue enfadarse conmigo. ¿Quién era ese de ahí que estaba en el pecho de mami? Menos mal que se le pasó pronto. Yo hice grandes esfuerzos para controlar la situación...las hormonas me tenían un poco sensible.

Y ya ves...un año! Ha pasado volando. Ya somos un pack de 4 indivisible. No podemos pensar en nosotros sin tenerlos en cuenta a ellos, lo más importante en nuestras vidas. Y ellos se quieren con locura.

Espero no olvidar nunca esos recuerdos. Y tú, ¿quieres compartir tu experiencia?

Un abrazo

jueves, 16 de octubre de 2014

No come ¿Qué puedo hacer?

Queridas, queridos...estoy desesperada. ¡Que no y que no! que el niño no quiere comer. Y así estamos desde agosto.

A mi pobre Teo le empezaron a salir los dientes un poco tarde, con 10 meses. Y como no, tuvo que ser en vacaciones, con un calor que hacía en Alicante (pasamos allí dos semanitas disfrutando del sol, la playa, la piscina...) importante. Pasamos unas noches fatales, el pobrecito no encontraba consuelo, si ya se lo decía yo, que con chupete hay cosas que son más fáciles, pero él erre que erre, que no lo quiere, así que menos costará sacárselo, pero mientras tanto, ahí está mamá chupete sin pegar ojo desde entonces.

Pero lo que me preocupa del tema es que no come. Lo hemos intentado todo, distraerle, hacerle el avión, palmitas, cantar hasta que se me acaba el repertorio, ponerle un muñeco que al principio fue nuestra salvación pero al mes se cansó( cosa que no me extraña...en cada comida el perrito cantando y dando palmas tiene un límite hasta para él). Ahora lo que nos funciona un poco es darle una patata frita (ya sé que no es lo ideal con apenas 1 añito...pero es que...!!), la patata en cuestión ha de ser ondulada, y atención: sabor jamón. En cuanto abre la boca para pegarle un bocado ahí está la cuchara incansable intentando entrar antes de que él se de cuenta y la cierre. Por desgracia pronto dejará de funcionar y tendré que cambiar de estrategia.


                                    


En la guarde me han dicho que como el niño todavía toma pecho, está muy apegado a mi y es su manera de reivindicar, de quejarse. Que tiempo al tiempo y paciencia, que acabará comiendo. Pero pasan los días, y ya lleva 1 mes y el niño no come.

Su educadora me propuso pasar de la papilla a trozos, le di mi visto bueno y hemos empezado a probar. Parece que el tema le interesa más, pero la cantidad ingerida es mínima.

Ya sé que ahora tiene moquitos y eso les quita el apetito, pero llevamos desde agosto. Con la papilla cierra la boca que da gusto, como si no fuera con él el tema. Y con los trozos estamos empezando, pero creo que va por el mismo camino.

¿Qué hacemos? le doy más tiempo, me preocupo, voy al médico, pruebo nuevas estrategias... ¿Te has visto en esta situación? ¿Cómo lo has resuelto?

Cada niño es un mundo, con el primero disfrutaba dándole de comer, se le veía disfrutar...y con el segundo la cosa ha salido rana.



Un abrazo y, gracias!


miércoles, 15 de octubre de 2014

Miércoles Mudo






Atardecer Mágico


martes, 14 de octubre de 2014

Pensando en mi

Hoy estoy hecha polvo...todo me cuesta. Me da rabia, porque ayer estaba llena de energía, me sentía pletórica. ¿Qué ha pasado?... Espero encontrarme mejor mañana, y si hoy no llego a todo, pues...otro día será (poco a poco voy aprendiendo).

En post anteriores os comentaba que tengo nuevos retos, y para llevarlos a cabo necesito formación e información, así que en ello estoy.

Ayer fue un día de locos, lo disfruté muchísimo. Y ahora diréis, ¿qué hizo?, pues asistir a una "cápsula", un mini curso de 4 horas que se imparte desde Barcelona Activa. Madre mía, llevo noches sin dormir porque los 2 peques han estado malitos, sobre todo Teo...su dichosa bronquitis, y ambos con una tos horrible que no los dejaba dormir. La cosa es que a pesar de ir sin pegar ojo, salir de casa escopeteada y jurándome a mi misma que hemos de cambiar muchas cosas en casa (como dejarlo TODO preparado la noche antes), coger el metro a primera hora de la mañana (hacía años que no lo hacía y no recordaba lo estresante que puede llegar a ser hacer un transbordo, ¿gimnasio? nada, nada...cursa de obstáculos en el metro a las 9 de la mañana cada día), llamar al ambulatorio para que me dieran hora por la tarde para el control de Teo y su bronquitis, llamar a mi madre que se quedaba con él ya que no podía ir a la guarde (obviamente, primer día que mami va a un curso uno de los dos ha de estar malito, para hacerlo todo más emocionante) e indicarle cosas básicas que ella de sobras sabe pero que yo me quedo más tranquila si se las digo, a todo esto un señor que tenía muy cerca mirándome como diciendo " anda que! no tiene otro momento para hablar por teléfono", pues no señor. Y nada más salir del metro tuve que correr para no llegar tarde, llegué con la lengua fuera (así tengo hoy mi garganta, que ni tiempo tuve de secarme el pelo)...Uff! pero llegué.

Cuatro horas que me pasaron volando, que disfruté, que no perdí el hilo pensando en los peques, estuve atenta, participé...me encantó el contenido, el ponente, el ratito que pasé con mis cosas. 

Pero eso sí, de vez en cuando echaba un ojo al móvil no fuera que me llamaran del cole o mi madre. Y como no, en el descanso llamé a mi salvadora para ver qué tal.

Al finalizar la charla, me sentía otra, optimista, con ganas de comerme el mundo y empezar ya a hacer cosas. Sin perder tiempo cogí el bus que me llevó a casa de mis padres, comí rápido, y Teo y yo nos fuimos pitando en otro bus a buscar a Pablo al cole, después al médico con los dos (uno en la mochila-unos 12kg- y el otro en el carrito que si no, no llegábamos -16kg-)...por fin llegamos a casa, a la vuelta el mayor fue andandito, yo no podía con otra sesión maratoniana. Llegamos y mi marido me avisa que iba a llegar más tarde...ala, la ducha y la cena para mi solita. 


Lo sorprendente de todo es que lo hice feliz, contenta y sin quejarme, sólo al final cuando él llegó me quejé un poco, la verdad, pero ya es de vicio. 

¿Qué ha cambiado? Que he empezado a invertir tiempo en mi, que lo necesitaba, y que me he dado cuenta que lo único que necesito para ser feliz es cambiar mi actitud. Ahí está el secreto. Estaba metida en un bucle sin salida...lo que me faltaba era eso.

Así que ahora estoy agotada, pero con una sonrisa en la cara, y con ganas de que llegue el siguiente curso.

Un abrazo a tod@s con actitud positiva!

viernes, 10 de octubre de 2014

Mamá quiere superpoderes



Sí, quiero ser una superhéroe, y tener superpoderes. Con uno me basta, poderme multiplicar. Y es que hay momentos en que me iría muy bien.


Seguro que muchas de vosotras habéis vivido esta situación: de madrugada, bebé pasa mala noche, está con fiebre, vómitos...y obviamente, el angelito se queja. A ti se te rompe el corazón, haces todo lo posible y casi lo imposible para que no llore, ¿que le pasa a mi niño? ¿le duele algo, está nervioso, quiere agua, le cambio el pañal, lo cojo y lo acuno, le acaricio, le canto, le enseño cositas del comedor para que se entretenga, voy a la cocina (a veces si abro la nevera se calla) ... ? y de repente oyes un "mamá...mamiiiii". ¡ Oh no, el mayor se ha despertado! y como no, a quién reclama es a ti. Papi corre a calmarle, no sea que empiece a llorar también (un dúo no, por favor), pero no, que no y que no, que quiere a mamá. Y como es de esperar, no está para entrar en razón, ¿por qué tiene que esperar a que el pequeño se duerma?¿él también quiere a mamá?.

Pues así llevo 3 noches seguidas. Y ayer en el sofá, mientras mi bebote encontraba consuelo con su mami-chupete, el otro exigía a mamá y papi hacía lo que podía, lo decidí. Sólo quiero poderme multiplicar en casos así. 

Bueno, y no estaría de más hacerlo también cuando están malitos y sólo quieren tus brazos, y pasan las horas. Tú estarías días enteros, es precioso ver como se calman en nuestros brazos, pero claro, la realidad es otra. Hay que barrer (que está el suelo lleno de migas y arena del parque), fregar el suelo, recoger los juguetes que se han quedado repatidos por el comedor, como hecho adrede para que mamá no se aburra cuando estoy en el cole, ah! y hacer la comida. Así que mientras disfrutas de tu bebé tu cabeza va pensando " déjalo ya en la cuna que a este paso no te da tiempo de hacer nada", es entonces cuando haces el intento de dejarlo dormidito en su cuna, y justo cuando te separas de él, llora, quiere estar contigo (¿no lo ves mami?). Pues eso me ha pasado a mi hace un rato, hasta 5 intentos...pobrecito mi niño.

Ser madre es agotador, y un poco de ayuda no nos vendría mal, ¿verdad?

Y a ti, ¿te gustaría tener superpoderes?



Un abrazo

miércoles, 8 de octubre de 2014

Nuevos Retos


Madre mía! Hace meses que no entro en el blog, y no será por falta de ganas!... No sé si os ocurre, pero a veces en casa entramos en rachas incontrolables. No se duerme, no se para. Y con las laaaargas vacaciones por en medio, es difícil encontrar un rato para una, un rato de paz, donde poder concentrarse sin oír "mamiiiiiiii", o llantos, o ruidos extraños que no sabes de dónde proceden. 

Soy una persona muy metódica, y desde que soy madre he tenido que aprender a improvisar, a arreglármelas como puedo, vamos, a adaptarme al medio (al medio loco e imprevisible) de mi casa. Yo lo intento, intento poner buena cara a las adversidades, pero he de reconocer que muchas veces me entra ansiedad cuando no consigo hacer lo que me propongo, así que conociéndome, decidí aparcar el blog (muy a mi pesar) hasta que pudiera dedicarle un tiempo de calidad. Por eso lo he tenido tan abandonado.

Ahora empiezo una nueva etapa. Una fase de mi vida nueva para mi. Quiero, necesito ampliar mi mundo. Ahora me siento capaz, tengo energía para emprender nuevos objetivos, nuevos retos y compaginarlo con mis tres amores.

La fase de mamá a tiempo completo me ha encantado. Creo que con el tiempo la recordaré con mucha dulzura. Pero he de reconocer que es una fase dura. mis peques se llevan 23 meses, así que imaginaros...y los dos con "mamitis". Papi es el mejor para jugar, pero mami es la que los a de bañar, vestir, dar de comer, y como no, la que los tiene que atender cuando se despiertan en mitad de la noche ( y no son pocas las veces).  Esta repartición de roles no la he escogido yo, os lo aseguro, creo que debería estar más repartida la cosa, pero está claro que en nuestro caso la cosa es así. Y en el fondo me enternece pensar que despierto en ellos algo mágico.

Han empezado el cole y la guarde, y yo empiezo a organizar mi vida laboral que la tenía abandonada. Reconozco que soy de esas personas que necesitan tener ese rincón lleno. La realización personal está muy bien, pero en mi caso, va muy ligada a la realización profesional. Y ahora es el momento de formarme y emprender nuevos retos.



Me gustaría compartir con vosotras algo que me inquieta un poco... Me siento un poco mal por tener esta necesidad. Admiro a esas mamis que están disfrutando tanto de la maternidad en dedicación exclusiva, que se sienten totalmente realizadas, que no necesitan nada más, con eso tan generoso y, a veces duro, son felices. Y no es que yo no lo sea, es que necesito algo más... Mis prioridades son claras, mis hijos, pero también me gusta realizarme fuera de casa. 

Y una confesión, la casa se me cae encima!! Cuidar de ella es de las actividades menos agradecidas que hay. Os habéis fijado cuánto dura limpia y ordenada. En mi casa, nada más entrar los niños por la puerta ya hay migas de galletas, palitos, pan, arena del parque, babitas del peque que está con los dientes, juguetes por aquí y por allá... No dura NADA.

Os pasa lo mismo, o soy un "bicho raro"?

Espero poder compaginarlo todo y seguir en contacto con vosotras, a las que tenéis blog retomaré mis ratitos para leeros y a las que no, animaros y compartid vuestros comentarios.

Un abrazo!