martes, 29 de abril de 2014

¡Gracias!


Mil gracias por las más de 1000 visitas al blog en un poco más de 2 meses. Me llena de orgullo e ilusión saber que lo que escribo lo lees.

Si tienes alguna crítica constructiva no dudes en hacérmela saber, tu opinión me importa.

Gracias de nuevo

Un abrazo

¿Y eso es malcriar?

Ha caído en mis manos una entrevista que realizaron en La Vanguardia al pediatra y escritor Carlos González. Es defensor de la lactancia materna y la crianza natural.

A pesar de que yo he dado pecho a mis hijos, y sigo con el pequeño, el tema de la lactancia lo vivo, como habréis podido ver en otros post, de una manera relajada, quiero decir que no soy una defensora acérrima. Creo que si no supone un sacrificio, y se hace de manera natural, es lo mejor para el bebé, pero otras opciones son igual de válidas. Lo importante es estar a gusto con tu bebé y tu bebé contigo, y que lo que hagas no suponga un estrés.

Respecto a la crianza natural, me parece una de las mejores opciones, a pesar, que hoy en día para muchos padres es difícil llevarla a cabo. Por mucho que nos lo quieran vender, la conciliación familiar con el trabajo es complicada. Y muchas empresas hacen la vida imposible a las madres o padres que piden reducción de jornada para cuidar de sus hijos.

Es curioso cómo vamos cambiando, importante signo de que aprendemos con la experiencia. Yo estudié la carrera de Psicología. Recuerdo qué diferente era mi postura respecto a la de ahora. La teoría está muy bien (2+2=4), pero la práctica dista mucho. Una cosa es estudiar una conducta en una situación controlada, como si de un laboratorio se tratara, sacando todas las variables que puedan afectar al niño, y otra bien distinta, es lo que ocurre en el día a día. Un ejemplo sería mi visión sobre dormir a los bebés, cuando estudiaba todo parecía muy sencillo, repetir cada día el mismo esquema a la misma hora, bañito, cenita, una canción y a la cuna. 1,2,3…a dormir. Y ahora digo, depende del día. A veces todo fluye, con armonía. Y otras, es un desastre. ¿Y qué hacer?...pues lo que puedas. Hay días que el niño no está receptivo, otros que llora y llora y lo único que quiere es bracitos y sentir a mamá (o papá) cerca, y otras ocurre que la que no está receptiva o paciente es mamá (por el motivo que sea). Y cuesta, cuesta mucho a veces controlar esa última situación. Yo aconsejo cambiar, que ese día sea papá el que acueste al bebé, o que mamá salga un ratito de la habitación y se relaje. No somos máquinas, y eso puede pasar. Lo que tengo claro es que cuando ya ves que has entrado en un bucle del que es difícil salir (bebé llorando y tu descontrolando la situación) lo mejor es parar y empezar de nuevo.

A lo que iba, creo que hay muchas teorías que han hecho daño a bebés y padres. Desde que tuve a mi primer hijo he tenido que oír frases como  “no lo cojas tanto que se acostumbra”,¿ y qué? No hay ningún niño de 5 años que pida ir en brazos (salvo cuando está cansado en la calle, y tú cargada con bolsas). Otra “déjale que llore, sino te va a marear, se ha de acostumbrar. Es bueno que llore”, ¡vamos! Esto me indigna. Si llora algo le pasa, aunque sea simplemente querer compañía. Los bebitos no pueden expresar lo que quieren o necesitan, así que su manera de decirnos que algo pasa es el llanto. Pues ahí está mamá, para asegurarse de que todo va bien, y si quiere mimitos, pues dárselos. Y para mi eso no es malcriarlo, es transmitirle confianza, que sepa que mamá está ahí, que puede estar tranquilo. Y por último, otra de las frases que he tenido que oír es,”no le dejes que se meta en tu cama, si lo haces estás perdida”…Vamos a ver, cuando estamos malos queremos cariño, sentirnos confortables, cuidados, pues ellos también, por eso van al mejor lugar del mundo para encontrar afecto y poderse relajar, al lado de papá y mamá. Otras veces es porque se han despertado a media noche y no les gusta sentirse solos, otras porque sienten miedo (emoción natural y que deben aprender a convivir con ella). Lo que yo he podido comprobar es que cuando está bien, por lo menos mi hijo, no viene a nuestra cama, duerme de tirón y se despierta alegre y lleno de energía.


Todo son fases, no podemos correr más de lo que nos permite el propio desarrollo y evolución del niño. Les hemos de acompañar a base de cariño y amor, sin olvidar que más que caprichos materiales hemos de regalarles momentos juntos, experiencias compartidas, besos, abrazos…y eso no quiere decir malcriarlos, porque evidentemente enseñarles a ser personas, buenas personas, significa también que aprendan a que hay límites, a que no podemos hacer daño a los demás, a que hay que pedir perdón, respetar…

Es una pena que muchos padres no puedan disfrutar de esta experiencia tan enriquecedora, pero seguro que el poquito tiempo del que disponen es un gran regalo para sus hijos.



Un abrazo

jueves, 24 de abril de 2014

la magia de ser madre

Tan solo hace 29 meses que tuve a mi primer hijo. Recuerdo con mucha intensidad cómo viví el embarazo, mis miedos, mis dudas, mis ilusiones…Pasé horas tocándome la barriguita, imaginándome cómo sería la carita de mi niño, leyendo libros y revistas sobre embarazo y bebés, me cuidaba la dieta, me ponía crema antiestrías, en fin, todas sabéis a lo que me refiero.

El parto, el gran día, lo recuerdo con mucha ilusión. Fue un momento precioso, intenso, lleno de misterio porque aunque había leído mucho sobre ello, era totalmente desconocido para mí, llegué a sentir en pocas horas emociones  intensas, y algunas desconocidas hasta ese momento. Es curioso, lo que sí he olvidado es el dolor, ese dolor que parecía que me fuera a abrir, a partir en dos, esas contracciones  eternas que me rompían…hasta que llegó la epidural, mi salvación.

Recuerdo la primera imagen de mi hijo, MI HIJO, ese ser que me ha cambiado la vida, y me ha cambiado a mi.

Y después de pensarlo, decidimos ir a por el segundo. He de reconocer que a pesar de que me hacía muchísima ilusión, y que teníamos claro que con uno no nos quedábamos, tenía mis miedos. No sé si me entenderéis, no sabía si sería capaz de quererle tanto, y sentir tan intensamente. Me daba miedo restarle a Pablo cariño y atención. Y llegó Él, mi bebito. Y mi vida dio otro vuelco. Mi vida y la de mi familia, claro.

El embarazo fue distinto, no me cuidé tanto (por no decir casi nada), no hubo crema antiestrías, no hubo tiempo para revistas ni libros…pero sí hubo ilusión y amor. Pasé el embarazo cuidando de un bebito que no paraba, sólo tenía 14 meses cuando me enteré… Imaginaros! Inexperto andando, activo, curioso por el mundo que le rodeaba, juguetón y poco dormilón. Yo estaba agotada, agotada y feliz.  Recuerdo frases como “! Cuidado, no cojas al niño en brazos, es peligroso!”, ¡cómo que no lo coja! No cabía en mi cabeza semejante cosa, mi bebito me necesitaba, él no era responsable de mi estado, y yo tenía que cubrir todas sus necesidades.



Hace 2 días hizo 6 meses que llegó mi pequeño Teo a nuestras vidas. Jamás pensé que la capacidad de amar fuera tan inmensa. A su llegada la felicidad fue brutal, igual que con su hermano. La diferencia fue que el día del parto ya contábamos con experiencia (aunque no hay dos partos iguales), y no hubo espacio para el miedo. Y lo disfruté más, pude prestar atención a detalles que no fui capaz de percibir en el primero. Recuerdo ese momento en que mi marido me lo puso en mi pecho, y sentí algo mágico, algo que me ha unido a él y que espero que no se rompa nunca.

La maternidad es maravillosa pero también tiene momentos duros y difíciles, es un estado de crecimiento continuo, de aprender a hacer bien las cosas, de adaptarte, de cambiar prioridades sin que requiera sacrificio, de querer y ser querido… Gracias cariño por haberme permitido vivir esta experiencia y llenarme de amor, de mis dos amores.

Ya hace 6 meses que los 4 formamos una familia, y he de decir que es lo mejor que me ha pasado.


Un Abrazo 

domingo, 20 de abril de 2014

Nominada al Premio Liebster Award

Antes de nada, mil gracias Uno Más Uno No Son 2! Estoy muy contenta de que me hayas nominado al Premio Liebster Award. Yo también hace muy poquito que empecé con el blog, y la verdad es que saber que te leen y que lo que escribes interesa, me llena de orgullo, gracias.


Soy una de las 11 nominadas, y debo contestar a las preguntas de Uno Más Uno No Son 2:

1. Cuándo decidiste comenzar a escribir tu blog?
Hará 2 meses y medio.
2. Por qué elegiste ese nombre para tu blog?
De mamis fue el que quedó de una lista de 5 propuestas, el resto ya existía, y se mantenían activos. 
Creo que De mamis expresa la esencia del blog.
3. Qué haces para que cada vez más personas lean tu blog?
Comparto en Facebook y Twitter.
4. Qué es lo mejor de tener un blog?
Me gusta poder compartir experiencias, y espero que pronto las lectoras compartan las suyas también.
5. En qué momento del día escribes?
Escribo cuando me dejan mis 2 hijos. Normalmente por la noche.
6. Lees a otros/as bloggeros/as con frecuencia?
Me gustaría que fuera más a menudo, me falta tiempo.
7. Qué es lo más difícil de la maternidad/paternidad?
Intentar ser objetivo y reconocer tus errores para educar bien a tus hijos y ayudarles a crecer felices.
8. Cuál crees que es el cambio más grande que trajo a tu vida ser madre/padre?
Saber que soy capaz de amar de una manera tan mágica.
9. Escribías un blog antes de ser madre/padre?
No
10. Crees que los blogs son una moda o llegaron para quedarse?
Puede que sean una moda, pero espero que se queden.
11. Te imaginas siendo abuelo/a?
Sí, y espero serlo algún día.

Ahora me toca nominar a 11 blogs con menos de 100 seguidores, espero hacerlo bien porque no sé si a los que voy a nominar los tienen.
1. Adivina Cuánto te Quiero  
2. Aprendiendo con Julia 
3. Blog de una Madre Desesperada 
4. Consejos de una Mamá Farmacéutica 
5. Charlando en el Patio 
6. El Atelier de Julia 
7. Super mamás de hoy en día 
8. Escuela de Superpadres 
9.La agenda de mamá
10.  Aventuras de una madre moderna
11. Esto no es como me lo contaron






Voy a copiar las preguntas de  Uno Más Uno No Son 2:

1. Cuándo decidiste comenzar a escribir tu blog?
2. Por qué elegiste ese nombre para tu blog?
3. Qué haces para que cada vez más personas lean tu blog?
4. Qué es lo mejor de tener un blog?
5. En qué momento del día escribes?
6. Lees a otros/as bloggeros/as con frecuencia?
7. Qué es lo más difícil de la maternidad/paternidad?
8. Cuál crees que es el cambio más grande que trajo a tu vida ser madre/padre?
9. Escribías un blog antes de ser madre/padre?
10. Crees que los blogs son una moda o llegaron para quedarse?
11. Te imaginas siendo abuelo/a?

Un abrazo!




viernes, 18 de abril de 2014

Confesiones en el parque

Llega la primavera y con ella el buen tiempo, el buen tiempo y las horas eternas en el parque. Y es lo que toca, aunque a veces no me negaréis que es pesadísimo, sobre todo cuando no coincides con ninguna mamá que te caiga bien.

Me encanta ver a mi hijo disfrutar, saltar, interactuar con otros niños (aunque poquito todavía), jugar con él… Pero a veces lo paso mal, los dos años son lo que son, dicen que a esta etapa también se le llama “la adolescencia de los dos años”, y es verdad. Pueden pasar de la alegría a la pataleta en cuestión de segundos, de dar besitos a cualquier niño a arrearle una torta, y el motivo puede ser muy variado: porque sí, porque ese coche-cubo-pala es mío, porque estoy cansado…quién sabe. Y lo paso mal porque no me gusta que pegue, porque me sabe mal por el pobre niño que ha recibido, y sí, a veces por los padres o cuidadores. Los hay majos, que entienden la situación, es “cosa de niños”, pero también los hay que salen a defender a su retoño como si éste fuera un angelito, y al rato lo ves en plan muñeco diabólico, y como no, la mamá en ese momento no mira.



Si no fuera por las amistades que vas haciendo, las horas serían eternas y pesadísimas. Y es curioso como dos personas que no se conocen de nada pueden entablar una conversación, muchas veces de lo más íntimo, casi sin darse cuenta. Y es que los niños, en este caso unen. En mi caso, suelo ir a 3 parques, los voy alternando, y en cada uno conozco a mamás, abuelas o cuidadoras.

Me resulta gracioso el vínculo que creas con quien te cae bien, es como si fueras amiga de toda la vida, cuidas de los hijos de la otra, repartes galletas, fruta, chocolate a sus hijos y a los tuyos… Y compartes con ella recetas, truquillos “de la abuela”, y va pasando el tiempo y al final hasta te desahogas. Y es entonces cuando te das cuenta que las apariencias muchas veces engañan, y que por muy diferentes que se nos vea, somos más parecidas de lo que parece, y es que el ser madre une, y une porque vivimos situaciones muy similares.

Hombres y mujeres vivimos la paternidad/maternidad de manera muy diferente. No me gusta generalizar, pero creo que a grandes rasgos es así. Espero que nadie se moleste. Creo que las madres desde el momento que sabemos que estamos embarazadas cambiamos nuestra manera de actuar, empezamos a cambiar hábitos, casi sin darnos cuenta, por la cosita que llevamos dentro. Y no nos cuesta, lo asimilamos y punto. Después de los meses de embarazo, se puede decir que estamos echas a la idea, nuestro hijo está ahí y lo amamos incondicionalmente. Y empezamos a renunciar a cosas que hacíamos antes sin que suponga un sacrificio, por él y su bienestar, ya llegará el momento de tener tiempo para el gimnasio, ir de tiendas, hacer cursos…  En los hombres creo que la cosa va más despacio. Nace el bebé y es entonces cuando empiezan a darse cuenta que la cosa va en serio. Y el vínculo es distinto, y menos mal que lo es, porque si tuviéramos que estar los dos con las hormonas disparadas la cosa se complicaría mucho. Ellos siguen con su vida, con sus hobbies, sus salidas periódicas… la vida, a simple vista, les cambia poquito al principio.

Me gustaría compartir con vosotras y vosotros la conversación de parque del otro día, hablando con varias mamis pudimos observar lo injusta que es la sociedad. A cada una de nosotras, el hecho de ser mamás nos había pasado factura (de diferente manera) en el mundo laboral, y sin embargo, a nuestras parejas no les había ocurrido lo mismo, muy al contrario, algunos de ellos han sido promocionados. Es triste darte cuenta que por mucho que avance la sociedad, por mucho que se hable de la conciliación familiar en las empresas, al final, la vida sigue igual.


Pero os digo una cosa, aun así, vale la pena ser madre, y estoy segura que para todas es lo mejor que nos ha pasado en la vida.


Un abrazo

lunes, 14 de abril de 2014

Adiós al pañal

¡Mira que hay días al año! Pues sí, tuvo que decidir que el día para decirle adiós a los pañales fuera el viernes. Me entró pánico sólo de imaginarnos todas las vacaciones de Semana Santa cambiando pantalones, calzoncillos, calcetines… Y digo yo, ¿no podría haber esperado una semanita más? Y así eso que me ahorraba, ya que de lunes a viernes estaría en la guarde. Pues no. 

Bueno, no pasa nada, ya me he mentalizado, así que vamos a ir con empapadores y pantalones de recambio arriba y abajo. Es un momento importante y voy a procurar no estar nerviosa, transmitirle calma si se le escapa algún pipí y felicitarle cuando visite el orinal.

El primer día de su gran reto lo pasó en la guarde, 4 cambios de pantalón en una sola mañana (la cosa pintaba mal), la tarde fue mucho mejor. Sábado, domingo y lunes todo un éxito, y eso que pasamos el finde fuera de casa. Eso sí, he de reconoceros que yo estuve pesadísima, cada 2x3 preguntándole si tenía pipí, pobrecito, al final casi entre sollozos me decía “que no mamá, que no tengo pipiiiii”…debió de acabar hartito de mí, tanto, que sólo iba al baño con su padre.

Hoy he cambiado el chip, me he ganado su confianza. Nada de agobios. Uff lo cierto es que me estresa que se le escape en alguna tienda, casas ajenas, en el coche…pero me he de controlar. Esta fase la hemos de pasar, como todos los niños.

¡ Los peques son tan sensibles! Es el segundo intento para sacarle el pañal. El primero fue recién cumplidos los dos años, la verdad es que fue todo un éxito, y eso que sólo hacía 2 meses que nació su hermano. Cualquier acontecimiento importante en sus vidas se ve reflejado en su conducta, unas veces potenciando y otras lo contrario. Creo que ya os lo he contado, pero el bebé estuvo ingresado, y él no lo vivió muy bien, y al final hizo una regresión y volvió a los pañales.

Ahora que vuelve a estar motivado, después de 5 meses , mamá no le puede fallar. Fuera estrés, si se le escapa pues, “Cariño, no pasa nada. Acuérdate de decírselo a mamá la próxima, y vamos al orinal”.

Hemos comprado calzoncillos de aviones (está encantado y superorgulloso) y pantalones de chándal. Cada vez que salimos de casa parece que hagamos una mudanza, todo por si acaso, porque de momento no hemos sufrido ninguna fuga. Para dormir, tanto la siesta como la noche, hemos decidido ponerle pañales…no sé si será mejor o peor, pero con dos enanos que se llevan tan poco y reclaman tanto no puedo hacer más.

Si habéis pasado ya por esta experiencia y queréis compartir algún consejo, ya sabéis, estaré encantada de leeros, y seguir aprendiendo a ser mami.

Un abrazo




jueves, 10 de abril de 2014

Alergia o intolerancia alimentaria

En este post voy a intentar hablaros de la primera intolerancia o alergia alimentaria que puede sufrir nuestro pequeño al ir introduciendo alimentos en su dieta. Este es un tema que a muchas mamis nos preocupa, sobre todo porque cuando vas al médico a que te expliquen cómo introducir alimentos, hacen mucho énfasis en las intolerancias, o alergias.

Así que me he puesto manos a la obra a buscar información sobre el tema, y la comparto con vosotras.Básicamente hago referencia a la alergia y/o intolerancia a las proteínas de la leche de vaca, ya que es el primer gran alimento del bebé.

Para empezar os voy a explicar las diferencias entre alergia e intolerancia:
-    La alergia es un tipo de reacción inmunitaria típica que aparece pocos minutos después del contacto con la leche. Las leches de fórmula son leche de vaca adaptada, por tanto, los niños alérgicos empiezan a tener síntomas después de probarla. En muy pocos casos puede pasar que lactantes que sólo reciben leche materna se sensibilicen con los lácteos que ingiere su madre, ya que las proteínas de éstos pueden pasar a la  leche materna.
     Los síntomas típicos de las alergias alimentarias suelen ser leves, como cutáneos (urticaria, prurito, enrojecimiento de la piel, dermatitis, inflamación de los labios, boca, lengua, cara y/o garganta), digestivos (náuseas, vómitos, cólicos, diarrea, picor de boca y garganta, hinchazón y dolor abdominal) y respiratorios (rinitis, asma, tos y sibilancia).
Si queréis una explicación más teórica y exacta podéis clicar aquí
En los casos más extremos, y afortunadamente menos frecuentes, se pueden dar otros síntomas graves como la anafilaxia (reacción alérgica generalizada que aparece a los pocos minutos tras la ingestión del alimento, incluso de trazas de éste, y progresa muy rápidamente afectando a todos los órganos). Y a no ser que inmediatamente se le de adrenalina (para abrir las vías respiratorias) se puede llegar al shock anafiláctico, con parada cardíaca. No nos asustemos, os recuerdo que se da en muy pocos casos, pero os lo menciono porque creo que la información nunca está de más.

-     La intolerancia puede tener distintos orígenes y sus síntomas son más variados.  La respuesta a la intolerancia alimentaria se produce en el aparato  digestivo, éste no puede digerir adecuadamente los alimentos, puede deberse a deficiencias enzimáticas, sensibilidad a los aditivos alimentarios o reacciones a químicos que generalmente están presentes en los alimentos. Sus síntomas no son inmediatos, se presentan más lentamente y suelen parecerse a los síntomas digestivos de la alergia.

Una buena noticia es que, según el Libro de las Enfermedades Alérgicas 2012 y del Tratado de Alergología 2007, aunque la alergia a los alimentos en niños es alta, en la mayoría de los casos es una situación transitoria, se estima que el 80% de los niños alérgicos a la leche y el 50% de los niños alérgicos al huevo, a los 5 años dejan de serlo.

Como os podéis imaginar, a la mínima duda de que nuestros hijos puedan estar sufriendo alguna alergia o intolerancia, hemos de acudir al pediatra, él será quién diagnostique y nos diga cómo proceder. Por lo que he leído, lo que se suele hacer es excluir de la dieta el alimento que provoca la alergia o la intolerancia, y sus derivados. Ésto ha de ir acompañado de seguimiento médico, para comprobar que el pequeño siga una buena alimentación y no le falten nutrientes.

A los lactantes que toman leches artificiales se les cambia de leche por otra adaptada. A los bebés que ya tienen una dieta más variada se les ha de excluir los derivados de la leche, incluso de otros animales (como cabra, oveja, burra), en muy pocos casos estos niños tienen problemas con la carne de vacuno.

Los niños que ya tienen una alergia alimentaria tienen más riesgo de tener otras alergias alimentarias. Por eso, se recomienda que cuando se incluyan otros alimentos (huevo, pescado, frutos secos, fresas,…) se haga en pequeñas cantidades, y de uno en uno, vigilando la aparición de posibles síntomas.


Espero que este resumen que he hecho os haya sido útil... Nuestros pequeños van creciendo, su mundo se amplía, y ¡ahí estamos mamis y papis para ayudarles a crecer felices!

Un abrazo

sábado, 5 de abril de 2014

Celos

Sabía que podía pasar, aunque tenía la esperanza de que no pasara… Muchos me decían “no te preocupes, se llevan tan poquito que no tendrá celos”, o “es tan pequeño que no los tendrá”. Pues la verdad es que los tiene.

No me puedo quejar, oigo casos mucho peores, pero me duele que lo pueda estar pasando mal.
Al principio es duro, acabas de dar a luz, sufres pequeñas molestias, y te esfuerzas para que el pequeño que ahora es el mayor (¡cómo cambian las cosas!) apenas lo note. Y parece fácil porque el bebé se pasa casi todo el día durmiendo, pero cuando llega la hora de darle el pecho todo se complica. Empiezan los reclamos, a querer brazos, incluso a querer pecho, ¡aunque haga más de año y medio que lo dejó! Se viven situaciones estresantes, muy estresantes (uno mamando, otro abrazado a ti y tú intentando mantener la calma). Y otras delicadas, como las regresiones, algunos vuelven al pañal después de haber superado con éxito el quitarlo, otros vuelven a hablar peor, duermen mal...



Otro momento delicado es cuando vienen las visitas a conocer al recién nacido, es de agradecer que la gran mayoría de ellas son sensibles y tienen en cuenta la presencia del mayor, y se esfuerzan en hacerle sentir importante. Pero de repente ocurre, empieza a comportarse como nunca,  y todo para llamar la atención. 


Con el tiempo todo se va poniendo en su sitio, bueno con el tiempo, paciencia, cariño y comprensión. 
Ahora estamos en la fase en que cualquier momento dulce se puede agriar en décimas de segundo. Un bonito beso se puede convertir en mordisco, una cariñosa caricia en la mejilla en un pellizco… Mil ojos son pocos, no los puedo dejar solos… Y me da pena, pena por el bebé que recibe, y pena por el "mayor" que no controla y lo pasa mal.

¿Y qué hago?  Me esfuerzo mucho en potenciar el amor entre ellos, con el mayor procuro tener cada día un rato para estar a solas con él, compartimos momentos muy especiales, él tiene sus responsabilidades, es el encargado de tirar los pañales a la basura, me ayuda a ponerle cremita al bebé, si llora le canta…y se siente muy orgulloso de participar. Pero es inevitable, e imagino que hasta sano que exprese sus emociones, no con palabras sino con conductas que hemos de interpretar, no olvidemos que los peques son lo que son, pequeños.


Es una fase más de las muchas que hemos de pasar, así que paciencia. Pero a mi me agota, es difícil y cansado estar todo el día en guardia, tratar el lado emocional es delicado, darle a cada niño lo que necesita, que comprendan que papá y mamá los quieren a los dos, que si dices una cosita a uno el otro se puede molestar...mil detalles a tener en cuenta. Pero creo que no hay que evitar estas situaciones. Su realidad es esta, ya no son uno, el rey, son dos, y eso es algo maravilloso y que les dará mil experiencias enriquecedoras.

¿Qué tal os va a vosotras? ¿cómo lo vivís?

Seguimos aprendiendo a ser padres,

Un abrazo.

Paloma