jueves, 11 de diciembre de 2014

Para los más bichos, una gran defensa, las vacunas.

Ayer acudí con mis chicos al, I Encuentro 2.0 “Para los más bichos, una gran defensa”, organizado por Sanofi Pasteur MSD. Me enteré a través de Madrefera, y la ponente fue la doctora Amalia Arce, pediatra, responsable de E-Salut de la Fundació Hospital de Nens de Barcelona, y bloguera. Me encantó conocerla, su visión de la medicina me convenció, no sólo por su formación y experiencia como profesional, también porque es mami y sabe entendernos, además tiene un blog muy interesante donde comparte experiencias y conocimientos.



Estuvo hablándonos sobre las vacunas, analizamos las posibles causas que pueden llevar a unos padres a decidir no vacunar a sus hijos, las dudas que nos pueden causar, y el porqué vacunar a nuestros hijos.

Una cosa está clara, los padres somos los responsables de la salud de nuestros hijos, y tenemos la obligación de estar bien informados. Tenemos varias fuentes de información, Internet nos abre un amplio abanico que no siempre es fiable…¡Mucho cuidado! Hemos de recurrir a webs oficiales, contrastadas. Hay dos que informan a nivel estatal:
  •  La Asociación Española de Pediatría, ver link
  •  La Asociación Española de Vacunología, en su web 

En cuanto a qué vacunas hemos de comprar y cuáles no, informaros en vuestro Centro de Salud, ya que cada Comunidad Autónoma lo gestiona diferente. Dejadme que os haga una reflexión, el hecho que una vacuna entre o no entre, no va en función de la eficacia o importancia de la vacuna, como todo…depende de el dios dinero y de la gestión que se hace de él.

Como complemento a la inmunización natural de la lactancia, la vacunación está demostrada como herramienta más eficaz y efectiva para que el bebé pueda hacer frente a innumerables enfermedades prevenibles propias de su edad. La Dra. Amalia Arce recuerda que “la vacunación en edades tempranas ha salvado millones de vidas. Para los más pequeños, las vacunas son tan importantes como la alimentación y el ejercicio físico. Gracias a ellas podemos mantener sanos a nuestros hijos al protegerles frente a los principales virus y bacterias que causan enfermedades graves. Las vacunas activan las defensas y nos ayudan a defendernos de los microorganismos.”

Para los más reticentes, creo que es importante resaltar que gracias a las vacunas se han podido erradicar enfermedades graves como la viruela. Igual pensáis que es mejor que el niño pase por enfermedades como la varicela, que total sólo pasa unos días pachuco y con “pupitas”, pero no sabemos qué grado de la enfermedad puede llegar a tener nuestro hijo, como en todo hay niveles, y una complicación puede ser peligrosa. Posiblemente no lo sepamos porque no conocemos casos, pero siguen muriendo niños y adultos a causa de enfermedades que se podrían prevenir con vacunas (polio, tétanos, meningitis, tosferina, difteria…). Otra curiosidad, que por lo menos yo desconocía, es que está demostrado que algunas vacunas previenen algunos tipos de cáncer ( hepatitis B previene la cirrosis y el cáncer de hígado, Sarampión previene enfermedades neurodegenerativas).

Una evidencia de la eficacia de las vacunas que resalta la Dra. Arce es que “cuando se introduce una vacuna desciende en picado la enfermedad, y cuando la cobertura de la población es alta la enfermedad tiende a desaparecer”. En la actualidad, los índices de vacunación para vacunas sistémicas pediátricas están por encima del 95%.

Otro aspecto que puede llevar a dudar es el riesgo que pueden tener frente a las ventajas, pues bien, las vacunas se encuentran entre los productos más seguros usados en Medicina, y sólo se aprueban después de haber sido sometidas a rigurosos controles y estudios. Las vacunas pueden provocar algún efecto adverso; sin embargo, la mayoría de ellos son benignos, transitorios y controlables (mis hijos como mucho tienen un poquito de malestar y algo de fiebre, con paracetamol he controlado las molestias).

Os he hecho un resumen de lo que hablamos en el encuentro, espero que os haya sido útil.  A la organización del evento le doy un 10, nos cuidaron mucho, a las mamis y papis, y por supuesto a los peques, que se lo pasaron en grande!



Fue una lástima no poderme quedar a la segunda parte, Primeros Auxilios. El tiempo se echaba encima…y mis hijos a partir de las 19:30h se transforman, pasan de adorables niños a monstruitos pesados deseando bañito, cena y cama.
Si tenéis la posibilidad de acudir a siguientes ediciones del evento, os lo recomiendo.
Por cierto, nos regalaron el libro Diario de una mamá pediatra de la Dra. Amalia Arce (Ed Grijaldo)...Menudo regalazo!!! Gracias.


Un abrazo

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Miércoles Mudo - Llega la Navidad

Llega la Navidad

martes, 9 de diciembre de 2014

Tarta de Queso

El sábado fue el cumple de Pablo, 3 añitos ya...cómo pasa el tiempo! 

Comimos fuera con la familia, pero el pastel en casa...qué quieres que te diga, para mi hay cosas que mejor en casa, como soplar las velas con el cumpleaños feliz.

Decidí hacer una tarta fresquita y algo ligera (y salir del chocolate, que aunque me chifla, de vez en cuando apetece cambiar).

Demamis Tarta de Queso
¿Tiene buen aspecto, verdad? Pues estaba riquísima, y no porque lo diga yo, todos los allí presentes me felicitaron...excepto el cumpleañero que no estaba para tartas con tantos regalitos.

Os paso la receta, que como las anteriores es fácil, rápida de hacer y está buenísima!

Tarta de Queso

Ingredientes:
- 1 paquete de galletas María
- 500gr de queso para untar 
- 3 sobres de cuajada
- 100gr de mantequilla
- 50gr de azúcar
- 1/2 litro de leche
- casi un tarro de mermelada de frambuesa (o de fresa)

Precalentar el horno a 180ºC. Mientras tanto tritura las galletas en la picadora (si no tienes lo puedes hacer con un tenedor, aunque es agotador).
Funde la mantequilla y cuando esté líquida mézclala con las galletas trituradas, hasta obtener una masa fina. 
Viértelo en el molde (mejor que sea demontable) y cubre la base, si el molde no es muy grande también puedes cubrir las paredes del molde. Aprieta bien para que quede compacto.
Bate el queso con el azúcar, la leche y los polvos para hacer cuajada hasta que la masa quede sin grumos.
Viértela en el molde con mucho cuidado para que no suba la base de galleta.
30 minutos de horno.
Cuando esté cocida sácala del horno, deja que se enfríe un poco. Pasado un rato, métela en el frigorífico unas 4 horas.
Desmolda la tarta y cúbrela con la mermelada... ¡y a disfrutar!!

Espero que os guste.

Un abrazo
 

jueves, 4 de diciembre de 2014

Valientes luchadoras

El lunes fue un día diferente, de esos días que aprendes, que ves cosas que te enseñan, días que te hacen madurar.

Una persona cercana a mí, me propuso acompañarla a su sesión de quimioterapia. Son 3 horas (4 en este caso porque también le pusieron hierro).

Creo que nunca os he contado que antes de quedarme en paro y pasar a ser mami-ama de casa a tiempo completo (o sea que el concepto “en paro” es poco descriptivo), era delegada comercial en un laboratorio farmacéutico que entre otros productos tenía quimioterapia para el cáncer de mama, así que del tema sé un poquito. Afortunadamente, no había vivido ningún caso cercano de cáncer. Mucho había leído, y mucho había hablado pero más en términos científicos, para poder vender e “informar” a mis clientes (oncólogos).

Llegué al hospital, hospital al que durante años había ido en busca de negocio, y me sentí como en casa (muchas horas de espera había pasado allí), hay gente que le incomoda o le pone nerviosa ir a estos sitios, a mi no. Fui directa al edificio de maternidad, que es donde está la planta de Oncología para cáncer de mama. Nada más poner un pie en la planta, mi cerebro hizo que mi visión cambiara, vi cosas que hasta entonces no había visto, todo tomaba una nueva dimensión. Cuando salí de allí, al cabo de 4 horas entendí lo que había pasado. Años atrás, necesitaba ponerme una coraza para ser fuerte, para no salir del hospital llorando (al principio, más de una vez me había metido en el coche a llorar), soy muy sensible, y la empatía a veces me traiciona. Ahora no, ahora era Paloma, la persona, la que estaba allí acompañando a esa mujer fuerte y luchadora con la que iba a pasar unas horas mientras “le enchufaban” la quimio. Como cambian las cosas, y más cuando hay sentimiento.

La sala de espera estaba llena de mujeres de diferente edad, nivel cultural, social, raza, buena o mala persona…El maldito cáncer no hace distinción, todos somos iguales para él.

Muchas tenían un aspecto físico similar, caritas de luna, con poquito o ningún pelo, algunas hinchadas, unas con pañuelo, otras con peluca y otras luciendo su bonita cabeza… Las miradas eran diferentes, pude palpar el miedo en algunas, cansancio en otras, y en otras la fuerza que las lleva a luchar día tras días. Me sorprendió el “buen rollo” que transmiten algunas, las que deciden tirar para adelante, cueste lo que cueste pero con una actitud positiva, con una sonrisa en la cara y un “a por ello”. Esa es la actitud, aunque imagino que ya no sólo depende del tipo de personalidad que tengas, todos tenemos días, y por otra parte, la químio no es agua del Carmen, no nos equivoquemos, es pura química con sus efectos secundarios correspondientes, y no todos los cuerpos reaccionan igual.

Esto me lleva a un tema delicado, pero que a veces no pensamos. Intentamos animar, y a veces metemos la pata, y no nos damos cuenta del daño que les podemos hacer. Mejor no decir nada a decir cualquier cosa, seamos sensibles. No vale contarles casos (nuestro o de alguien conocido) del palo, “ uff a fulanita le fue fatal” “uy necesitó ayuda psicológicla” bla bla bla…

Cada uno es un mundo, hay muchas variables que intervienen, no hay dos casos iguales, a cada paciente le ponen el esquema de tratamiento (combinación de diferentes quimios)que el/la onco considera en función del tipo de cáncer, estado, paciente… No tienen nada que ver los tratamientos de antes con los de ahora, incluso hay más fármacos para paliar las posibles molestias o daños colaterales que la quimioterapia pueda causar, y por otro lado, no nos olvidemos que cada vez más tenemos a nuestro alcance más conocimiento sobre tratamientos alternativos que nos pueden ayudar. Así que a dar fuerza y ánimo, que para dar lo contrario no hace falta que les ayudemos.

Admiro a esas personas valientes, luchadoras, fuertes, que saben que el camino es duro, que pueden caer pero que se levantan, que ponen una sonrisa para no preocupar a los suyos.


Gracias por compartir esas horas conmigo, por permitir conocerte algo más y por hacerme crecer.

Un abrazo, y a valorar lo que realmente importa, dejemos lo superficial a un lado.


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Miércoles Mudo

Preparando regalitos de Navidad