viernes, 25 de septiembre de 2015

¡Eso no se dice!

Llevamos una rachita en casa... El pequeño imita al mayor, y el mayor parece que sólo sepa decir palabrotas. Así que imaginaros la banda sonora que hay en casa. Desde el típico "caca, culo, pedo, teta" hasta tacos de los de mayores, porque según él "papá lo dice", cierto, algún taco suelta, pero vamos, nada que ver con lo que suelta ese angelito por la boca.



Yo ando loca, empecé por ignorar lo que oía, pero claro al final te ves obligada a explicarle que esas palabras son feas, que los niños guapos no las dicen, que si bla bla bla, cualquier argumento que a un niño que no tiene los 4 años pueda entender o le parezca razonable. 

Menudas situaciones más embarazosas, en el lugar menos apropiado va y abre la boquita para decir lo menos oportuno, y no flojito, por supuesto. Y como no, el pequeño va detrás. Como sabéis acabamos de mudarnos, pues yo creo que los vecinos deben de estar aterrorizados con mis hijos, y deben pensar que menudos padres somos. El otro día fuimos por primera vez a la consulta de la nueva pediatra de mis hijos, pues nada, ahí estuvieron ellos haciendo una demostración de su exquisito léxico...y yo deseando que se me tragara la tierra. Menos mal que ella se lo tomó como lo que es, una situación embarazosa para mi, y para los demás hasta graciosa.

Quién más quién menos sabe que así son los niños, pero el bochorno que te hacen pasar a veces no tiene precio.

Desesperada me tienen...si les riño consiguen lo que se proponen, llamar mi atención, y si los ignoro, van alzando la voz hasta que acaban con mi paciencia,sea como sea se salen con la suya. Y además me quedo con la sensación que debo explicarles que eso no se dice, aunque ellos de sobras saben que eso no se dice...así que entramos en un bucle sin salida.

Ahora opto por lanzarle una mirada de "eso no se dice" y él me responde "mami esta boca se ha equivocado", y ahí me veis aguantándome la risa y manteniendo el tipo.

Por favor que pase rápido esta etapa!

Seguro que más de una habrá pasado por esto ¿verdad? decidme que sí aunque sea mentira por favor...

Un abrazo


miércoles, 23 de septiembre de 2015

Miércoles Mudo: Cultura y Naturaleza

Demamis, Cultura y Naturaleza

lunes, 21 de septiembre de 2015

Una mala adaptación para todos

Seguro que más de uno me entiende. La semana pasada fue especialmente dura para mí, y a no ser que la cosa cambie mucho, me temo que va para largo.

Me hace mucha gracia cuando la gente dice que los niños no se enteran de los cambios, como si de una piedra se tratara. Pues no estoy de acuerdo, los niños son niños, sí, pero son personitas con sus sentimientos, con personalidad propia. No saben expresar sus emociones con palabras, pero no porque no las tengan, sino porque no saben verbalizarlas como lo haría un adulto. Hemos de ser los adultos, a través de su conducta y sus explicaciones, que hemos de interpretar lo que les pasa. Hemos de ayudarles en esta labor, educarles emocionalmente. Que consigan una buena inteligencia emocional es uno de los mejores legados que podemos hacerles a nuestros hijos. El conocimiento académico es muy importante, no lo discuto, pero sin una buena base emocional poco lograrán en su vida.

Bueno, vuelvo a lo que quería explicar que me pierdo.

Cambio de domicilio, pasar de una gran ciudad a un pueblo, empezar cole y guarde nuevos, cambiar rutinas, dejar el desorden del verano… Muchos cambios de golpe que implican salir de sus áreas de confort. No lo llevan bien, y lo sé por sus cambios de humor, malas contestaciones, rebeldía…y miedos.



Desde que estamos aquí, ya hace un mes, me paso las noches en vela. Duermen en litera y eso hace que mis noches sean muy activas, de arriba abajo y vuelta a empezar…lo bueno es que me ahorro el gimnasio, estoy en plena operación glúteos, a este paso el verano que viene estaré perfecta ( mejor pensar en positivo y con humor).

El pequeño lo lleva de otra manera, por las mañanas sale de casa diciendo “no agrada cole”, vale, me queda claro. Y lo dejo llorando, gritando “mami, mami”, cogiéndose a mi como un koala, y buscando mi mirada, cosa que me parte el alma. Después de darle un fuerte abrazo con besito y decirle que le quiero y que luego nos vemos, miro a la educadora y a la de 3 lo dejo con ella. Él se queda llorando sin consuelo… mi niño… Pero sé que pronto se le pasa.

El mayor aún no tiene los 4, hoy se ha levantado de la cama, y ha venido directo a la cocina donde estaba yo preparando desayunos, nada más verle me ha enternecido, la carita llena de lágrimas, se ha tirado encima mío para que le cogiera en brazos…sólo quería abrazarme y llorar en silencio (yo estaba rota por dentro). Con humor y dulzura hemos salido adelante, y su padre al ver el percal le ha dicho que si quería que fuéramos los 4 al cole (yo los llevo a los dos). La cosa ha funcionado. Ha ido al cole tranquilo y sin llorar, le ha costado un poco separarse de mí, pero se ha quedado tranquilo.

¿Y mamá qué? Mamá lo pasa fatal, dándole la vuelta a todo, pasando por alto unas cosas, corrigiendo otras, dando mimitos, regalando besos y abrazos, hablando mucho, jugando…y aguantándome las lágrimas cada mañana cuando llega el momento de la separación y los dejo llorando, mirándome a los ojos como pidiendo auxilio y  echándome los brazos mientras las maestras los abrazan e intentan calmarlos. Primero uno, y luego el otro que después de dejar a su hermano mayor y ver el dramón debe pensar que mamá no va a volver o que allí va a ocurrir algo horrible.

Y mamá se queda triste, con una sensación contradictoria, por un lado sé que deben de quedarse ahí, y que luego lo pasan genial, salen contentos y contándome muchas cosas. Pero por otro lado, cuando veo sus ojos buscando los míos entre lágrimas y gritos, me gustaría llevármelos, cogerlos fuerte y decirles “ya cariño, mamá te lleva a casa, ya pasó…”

Necesito que se adapten, necesito verles alegres y contentos, necesito volver al clima que teníamos antes en casa, por ellos, por su bien…poco a poco todo llegará. Pero está claro que el proceso de adaptación lo sufrimos todos. Ellos lo pasan mal y nosotros también.

¿Cómo lo habéis vivido? Yo jamás me hubiera imaginado que fuera a ser tan duro…pero no les puedo pedir más a los peques, demasiados cambios y me siento responsable…


Un abrazo

martes, 8 de septiembre de 2015

Gestación subrogada, el sueño cumplido de ser madre

Ayer en un canal catalán (8TV), vi una entrevista que me dejó tocada. A grandes rasgos, el tema era la gestación subrogada, es decir, que otra mujer geste a tu bebé. Al oír el encabezamiento del programa pensé, vientres de alquiler.

Quién más quién menos conoce a alguien (él o ella) que tiene, o sufre en primera persona, problemas para quedarse embarazada, por cuestiones genéticas, porque cada vez tendemos a querer/poder formar una familia más tarde, porque han recibido un tratamiento que les imposibilita quedarse embarazadas, porque la fertilidad está bajando quizá por lo que comemos o respiramos… mil causas. También hay mujeres que quieren ser madres solteras y ellas no pueden gestar, parejas homosexuales que quieren tener hijos. Hay muchas personas que desean tener hijos y no pueden.



El caso del que hablaban en el programa era el de una mujer que si no recuerdo mal a los 38 años sufrió un cáncer, sabemos de la dureza del tratamiento, y a veces hay que tomar decisiones muy duras y difíciles, en este caso la decisión tomada implicaba no poder gestar hijos. Tomó esta decisión a pesar de que su mayor deseo era ser madre, y lo tomó porque era la alternativa que más esperanzas le daba de curarse.

¿Qué pasa entonces? La vida te da un golpe muy duro y ¿debes abandonar tus sueños cuando sabes que podrías ser una buena madre? Claro que existe la adopción, aunque a veces, esta vía puede ser larga, difícil y muy costosa.

Una salida es la Gestación Subrogada. En España la situación es alegal. Es una forma de reproducción asistida en la que participan los futuros padres y una mujer que gesta el embrión, éste puede ser resultado de una inseminación artificial o de una fecundación “in vitro”, y los gametos pueden proceder de uno de los progenitores y de una donación, de los progenitores, o de donaciones. Si quieres más información pásate por aquí.

Mi objetivo no es posicionarme o juzgar. Simplemente quería expresar una serie de reflexiones y/o emociones que sentí al oír la entrevista.  Como madre que soy me cuesta pensar que otra mujer pueda gestar un bebé y una vez nacido pueda separarse de él, dárselo a la futura mamá y olvidarse. A veces, incluso antes de que te confirmen que estás embarazada, una misma ya lo sabe, y es en ese momento que nace un amor incondicional por ese futuro bebé,  y una conexión mágica. Pero hay mujeres que saben de lo difícil que es para otras llegar a ser madres, y permiten a éstas serlo gracias a gestarles ellas el bebé. Y lo hacen para ayudar a otras mujeres, en muchos casos sin recibir nada a cambios (cubrirles los gastos derivados del embarazo), para mí esto es un acto de generosidad y solidaridad absolutos, incluso algunas de estas mujeres ya tienen su propia familia, su marido y sus hijos, que las apoyan en este camino. Las aplaudo.

Está claro que mamá es la que está ahí, la que cuida, mima, educa, protege… Está claro que en estos casos la carga genética es la de los futuros padres, no la de la mujer que está gestando al bebé.  Está claro que estos padres tienen una ilusión loca por la llegada de su deseadísimo bebé. Pero ¿qué pasa con la mujer que ha cedido su útero? ¿Tan grande es su generosidad que una vez llegado el parto puede desvincularse de ese bebé?

Ayer me emocioné al ver que hay parejas o mujeres que desean tanto un bebé, que han luchado y han intentado todos los caminos posibles, que se han llegado a hipotecar para llegar a su fin, ser padres. Y me emocioné al ver que en el mundo hay gente tan generosa, con tanto amor, que son capaces de durante 9 meses gestar un bebé para que otra pareja o madre pueda crear su familia y lograr su sueño.

Espero que no haber molestado a nadie, no me posiciono, respeto diferentes opciones y me emociona la generosidad.


Un abrazo

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Vacaciones de Mudanza

Volvemos a retomar el blog!!! Qué ganas tenía de empezar con la rutina, es como que me da paz, recuperar mi espacio. Menudo mes de agosto he tenido, una locura.


Cuando oía a conocidos hablar de las mudanzas pensaba que no podía ser para tanto, estaba equivocada, es para más!! Cajas y más cajas, trastos y más trastos. Podría decir que lo bueno es que aprovechas para hacer limpieza de cosas que no usas, tengo por principio no guardar ropa que no me pongo hace más de dos años, pero claro, en los últimos 4 años he tenido 2 embarazos y postpartos correspondientes, casi hace dos años que tuve al pequeño y creo que aún no he recuperado la figura ( he de empezar a hacer ejercicio ya, mi abdominal necesita tonificar con urgencia!!), con lo que guardo ropa de hace mucho tiempo con la esperanza de que me vuelva a quedar bien y me sienta cómoda con ella, aunque a este paso habrá quedado pasada de moda. Así que de lo mío poco he sacado, y de los niños…pues tampoco mucho. Tengo en el trastero como 3 cajas llenas de ropa de bebé (de 0 a 18 meses) que podría dar, pero no sé por qué la guardo, por si acaso ¿qué?... sé que no quiero tener más hijos, pero mira, me cuesta desprenderme de la ropita, y eso que me considero muy práctica, es un sentimiento raro, pero he de espabilar que a este paso no cabremos en casa! Y de mi marido, la verdad, prefiero que se encargue él, luego dicen que si las mujeres tenemos mucha ropa, que si bla bla bla, pero ¿y la de zapatillas de deporte que llegan a acumular ellos?, y en el caso que practique algún deporte ¿cuánta ropa deportiva pueden llegar a tener? Camisetas y más camisetas…con lo de él no me meto, que me pongo mala!!

Bueno, y la de cosas que llegan a salir de una cocina, cosas que incluso no he usado nunca… Y qué decir de los muebles del comedor, papeles traspapelados, fotos que ni te acordabas de ellas… uff!

En fin, vacaciones, lo que se dice vacaciones tranquilas no he tenido. Menos mal que mis padres se llevaron a los niños una semanita a Alicante, a disfrutar de la playa y la piscina. Para mí fue un drama, jamás me había separado de ellos, sobre todo del pequeño y lo llevé muy mal, pero he de reconocer que fue necesario, vaciar un piso y llenar otro en una semana, con niños por medio, hubiera sido imposible. Me animaba pensando que estar una semanita con mi chico nos iría muy bien, ir a cenar por ahí en plan parejita sola, sin mirar reloj y sin sufrir interrupciones múltiples (“mami, mamiiiiii”) pero que ilusa, jornadas maratonianas es lo que hemos tenido, acabando a las mil y agotados… que se le va a hacer, menos mal que el resultado ha valido la pena!!

El reencuentro con los peques fue espectacular, cómo necesitaba sus abrazos!!!

La llegada a casa fue de lo más divertido, el “pisito nuevo” como dice Pablo les encantó, no hacían más que gritar y correr, correr y gritar… Ahora no os podéis imaginar lo divertidos que están, son los mejores anfitriones del mundo, cogen de la manita a quien venga de visita y le enseñan todo, acompañado de todo tipo de detalle, por supuesto!

Esta semana hemos de retomar horarios que pronto empieza el cole, cole y guarde nuevos… nos esperan días de adaptación, ya os iré contando qué tal lo llevamos. ¿Tenéis algún método para recuperar la normalidad?¿cómo lo llevan vuestros peques?

Un abrazo