miércoles, 2 de septiembre de 2015

Vacaciones de Mudanza

Volvemos a retomar el blog!!! Qué ganas tenía de empezar con la rutina, es como que me da paz, recuperar mi espacio. Menudo mes de agosto he tenido, una locura.


Cuando oía a conocidos hablar de las mudanzas pensaba que no podía ser para tanto, estaba equivocada, es para más!! Cajas y más cajas, trastos y más trastos. Podría decir que lo bueno es que aprovechas para hacer limpieza de cosas que no usas, tengo por principio no guardar ropa que no me pongo hace más de dos años, pero claro, en los últimos 4 años he tenido 2 embarazos y postpartos correspondientes, casi hace dos años que tuve al pequeño y creo que aún no he recuperado la figura ( he de empezar a hacer ejercicio ya, mi abdominal necesita tonificar con urgencia!!), con lo que guardo ropa de hace mucho tiempo con la esperanza de que me vuelva a quedar bien y me sienta cómoda con ella, aunque a este paso habrá quedado pasada de moda. Así que de lo mío poco he sacado, y de los niños…pues tampoco mucho. Tengo en el trastero como 3 cajas llenas de ropa de bebé (de 0 a 18 meses) que podría dar, pero no sé por qué la guardo, por si acaso ¿qué?... sé que no quiero tener más hijos, pero mira, me cuesta desprenderme de la ropita, y eso que me considero muy práctica, es un sentimiento raro, pero he de espabilar que a este paso no cabremos en casa! Y de mi marido, la verdad, prefiero que se encargue él, luego dicen que si las mujeres tenemos mucha ropa, que si bla bla bla, pero ¿y la de zapatillas de deporte que llegan a acumular ellos?, y en el caso que practique algún deporte ¿cuánta ropa deportiva pueden llegar a tener? Camisetas y más camisetas…con lo de él no me meto, que me pongo mala!!

Bueno, y la de cosas que llegan a salir de una cocina, cosas que incluso no he usado nunca… Y qué decir de los muebles del comedor, papeles traspapelados, fotos que ni te acordabas de ellas… uff!

En fin, vacaciones, lo que se dice vacaciones tranquilas no he tenido. Menos mal que mis padres se llevaron a los niños una semanita a Alicante, a disfrutar de la playa y la piscina. Para mí fue un drama, jamás me había separado de ellos, sobre todo del pequeño y lo llevé muy mal, pero he de reconocer que fue necesario, vaciar un piso y llenar otro en una semana, con niños por medio, hubiera sido imposible. Me animaba pensando que estar una semanita con mi chico nos iría muy bien, ir a cenar por ahí en plan parejita sola, sin mirar reloj y sin sufrir interrupciones múltiples (“mami, mamiiiiii”) pero que ilusa, jornadas maratonianas es lo que hemos tenido, acabando a las mil y agotados… que se le va a hacer, menos mal que el resultado ha valido la pena!!

El reencuentro con los peques fue espectacular, cómo necesitaba sus abrazos!!!

La llegada a casa fue de lo más divertido, el “pisito nuevo” como dice Pablo les encantó, no hacían más que gritar y correr, correr y gritar… Ahora no os podéis imaginar lo divertidos que están, son los mejores anfitriones del mundo, cogen de la manita a quien venga de visita y le enseñan todo, acompañado de todo tipo de detalle, por supuesto!

Esta semana hemos de retomar horarios que pronto empieza el cole, cole y guarde nuevos… nos esperan días de adaptación, ya os iré contando qué tal lo llevamos. ¿Tenéis algún método para recuperar la normalidad?¿cómo lo llevan vuestros peques?

Un abrazo


2 comentarios:

  1. Madre mía! Que paliza! Me alegro mucho de que haya valido la pena. A los peques se les hecha muchísimo de menos. Es que ahora somos familias más que parejas. Me gusta tener tiempo con mi marido, pero sobre todo tiempo con la familia entera :D

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    1. Desde luego, pero a veces hace falta un poquito de intimidad :) un besote

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