miércoles, 16 de marzo de 2016

“Mami, confía en mi”

El otro día estaba con mis dos peques en el parque. No era de los parques habituales, decidimos cambiar para descubrir cosas nuevas. Lo cierto es que, a pesar de ser muy chulo, quizás no está pensado para los más peques, para mi gusto los columpios y estructuras son demasiado altos.

Mi peque-mayor me dio una lección de esas que dejan huella. Estaba intentando subir por una especie de escalera muy sencilla metálica, cuyos peldaños estaban muy separados y la cima estaba muy arriba. Yo, como no me parecía muy seguro, me coloqué detrás de él por si las moscas… De repente él se giró, me tocó la cara con mucha dulzura y me dijo “mami, confía en mi”. Al momento me di cuenta que con mi miedo no le estaba ayudando en absoluto, me aparté, y muy a mi pesar observé desde la distancia su hazaña, no sin sufrir y haciendo un gran ejercicio de control de impulsos.

Me ha dejado tocada. Tengo claro que mi papel es el de enseñarle, el de darle recursos para que sea capaz de conseguir lo que se proponga, que sienta que le apoyo y que confío en él para que confíe en él mismo. Pero con mi instinto de protegerle a veces le transmito mis miedos…y él así lo siente. ¡Qué difícil se me hace controlar los miedos!



Desde luego enseñarles, darles alas, es dejarles su espacio para que experimenten y comprueben límites, es estar ahí para ayudarles cuando nos necesiten. Y digo bien cuando nos necesiten, ¡pero qué difícil se hace a veces actuar cuando ellos lo necesiten y no antes!! Es como cuando me sale el ramalazo “venga que tengo prisa” y acabo vistiéndolo yo, o recogiendo sus juguetes…

Así que su frase “Mami, confía en mi” se me ha quedado totalmente grabada en la cabeza, por él he de dejar que pruebe sus retos, que busque sus límites. Mi lugar es apoyarle, ayudarle cuando él me lo pida, evitar que se haga daño, y no evitarle la frustración porque es parte de la vida.


¿Podré controlar mis impulsos? Con lo fácil que sería poner a mis pequeños entre algodones y cuidar de ellos…

Un abrazo

10 comentarios:

  1. Que difícil es controlar nuestros miedos!! Pero es esencial que como dices les dejemos experimentar para que ellos puedan aprender. Hay que dejarlos tropezar y ayudarlos a levantarse. Saludos!!

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    1. A mi me cuesta mucho...pero lo lograré ;) un beso

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  2. Ayyyy, es difícil a veces controlarnos en estos aspectos que comentas pero hay que dejarlos que vuelen un poquito y que vayan confiando en ellos y a veces, aprendan de sus caídas, etc... Aunque nos tengan con el alma en vilo...
    Un saludote

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  3. Aixxx, yo te entiendo. La peque ha empezado a soltarse de la mano, no me gusta. No me gusta porque tengo miedo, y si se cae, y si se hace daño y si.... y mi marido me dice: pus si pasa la consuelas, tu solo debes ayudarle si realmente lo necesita y dejar que ella vaya superando obstáculos día a día. Pero es muy difícil resistirse!!!
    MUAS!

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    1. Es difícil pero podremos!!! A que si? :) un besote guapa

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    2. Es difícil pero podremos!!! A que si? :) un besote guapa

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  4. Tienes toda la razón, me he sentido identificada contigo porque también soy así y a veces me tengo que reprimir para no ser demasiado sobreprotectora, creo que eso se lleva dentro. Y no te creas que las niñas son ya adolescentes y aun tengo la sensación de que tengo que estar ahí detrás por si acaso. Pero hemos de esforzarnos por conseguir confiar más y eso es algo que se trabaja día a día!! Me ha gustado mucho tu post. Besos

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  5. Paloma yo me siento identificada con tus sentimientos, por una parte intento prepararlos "para volar" dando las herramientas para que lo hagan solos pero al mismo tiempo algo se me "encoge" dentro, me hace sufrir y me bloquea... intento cambiarlo pero cuesta... un besote!

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  6. Yo antes era la típica mamá superprotectora que no quiero que tenga ni un rasguño. Pero conociendo metodos de enseñar la autonomía a los niños, fui cambiando y dejandoles la oportunidad de equivocarse y de aprender y no intervenir siempre.

    Aun a veces me da por querer ayudar pero les veo muy capaces y estoy contentísima

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  7. A mí me pasa lo mismo. Mi peque está como loco por soltarse pero a mí me da un miedo... cada paseo al parque es un momento de puro terror... y él tan contento!

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